A diferencia de la mayoría de mis textos, donde intento presentar una impresión más o menos sólida de lo que vi en los lugares visitados, esta historia sólo será un esbozo superficial. Mencionaré tres viajes que fueron muy breves, de varias horas cada uno, aunque sin embargo, dejaron imágenes preciosas en la memoria.
Siendo nativo de la capital de Ucrania, conozco muy poco sus alrededores. Por lo tanto deseo investigar esta terra incognita, dibujar un mapa mental de lugares curiosos de la región de Kiev. Estos sitios de verdad pueden sorprendernos por lo distintos que son en comparación con la moderna, dinámica y ruidosa capital.
Catedral de Antonio y Teodosio en Vasylkiv
La catedral de Antonio y Teodosio (mediados del siglo XVIII) está en el lugar que ocupó en los tiempos de la Rus medieval la ciudad de Vasilev, y vigila desde lo alto a la ciudad moderna de Vasylkiv. Una calle en cuesta nos ha conducido hasta la puerta en la valla. La abrimos y nos dirigimos a las puertas del templo. La señora encargada de cuidar el templo, nos saluda amablemente en el interior. La pintura en las paredes se ha oscurecido por la vejez, los rostros de los santos apenas se distinguen en la penumbra de la iglesia, pero así se nota mejor la conexión de los tiempos. Después de estar unos minutos en la penumbra, salimos a la luz del exterior. Seguramente, poco ha cambiado en el patio durante las últimas décadas. Algunas lápidas del sigo XIX y principios del XX se han conservado cerca de la catedral.
Vista a Vasylkiv desde la rampa defensiva
Desde el mismo patio subimos a la alta rampa defensiva medieval. Vemos una cruz muy grande instalada sobre ella. De aquí se abre una vista a todo Vasylkiv, sus bloques de viviendas, casas rústicas y chalets. El cielo sigue nublado, aunque aparecen algunos claros. Estamos a principios de enero de 2021, una temporada sin nieve ni frío. No muy lejos se ve la iglesia de San Nicolás (finales del siglo XVIII). Por cierto, a ese lugar nos dirigiremos ahora.
Exploramos el edificio neoclásico por fuera y por dentro, recorremos el patio. En la puerta de la valla no deja de aparecer gente: algunas personas se dirigen a la iglesia, y otras muchas a la fuente, de la cual rellenan pequeñas y grandes botellas de plástico.
Iglesia de la Natividad de la Madre de Dios en Vasylkiv
En las afueras de la ciudad nos espera otra iglesia ortodoxa, la de la Natividad de la Madre de Dios (mediados del siglo XVIII). A diferencia de las dos anteriores, esta iglesia es de madera y de tamaños muy pequeños. Se han disipado las nubes, reluce de azul el cielo, y en este momento las paredes de la iglesia repiten sus colores. Alrededor se ven casas rústicas, y el patio del templo es sencillo, como son los patios de las casas aldeanas. Cerca de la puerta trasera el sacerdote habla tranquilamente con alguien, mientras los parroquianos traspasan de vez en cuando el umbral de la entrada principal. Se nota que la vida fluye aquí más lentamente, tan distinto de la capital, aunque sólo estemos a 30 km de ella.
Al lado del campo, cerca de Vasylkiv
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Unos días más tarde el frío tampoco llegó, pero empezó una lluvia fría, poco propia del mes de enero. Llegamos a Hermanivka y entramos al gardín de la escuela. La fachada del bajito edificio escolar de principios del siglo XX está alargada horizontalmente. Sobre la entrada se ha conservado la inscripción «Училище» (centro de formación en ucraniano), con una forma extraña de la grafía щ, como la ч con un palito. Cerca del colegio se pueden ver casas tradicionales ucranianas (jatas), algunas abandonadas y casi caídas.
Escuela en Hermanivka
En el otro lado de la carretera está la Casa de la Cultura. En su fachada se ven la hoz y el martillo, a pesar de todos los esfuerzos para la “descomunización” hechos por las autoridades en los últimos años. Muy cerca de aquí vemos un monumento dedicado a una batalla de la guerra de liberación liderada en el siglo XVII por Bogdán Jmelnitski. También se encuentran aquí el monumento a los soldados de la Segunda guerra mundial y una iglesia.
En Hermanivka
Estando en el centro del pueblo, vemos unas construcciones a cierta distancia, en un alto. Es la colina llamada Révyna Horá. Si disponemos de un todoterreno, podemos subir ahí por un camino de tierra, lleno de un barro casi intransitable.
En la cima de la colina hay un conjunto de monumentos y otras construcciones: una cruz, una ermita, una caseta, un molino, un monumento judío en forma de menorá. El significado de algunos artefactos está explicado aquí mismo, en los carteles, de los demás, sin embargo, habrá que buscar información más tarde.
En Révyna Horá
Sopla el viento, no para de llover. La niebla blanca, quizás, oculte en sí a los espíritus de aquellos que combatieron aquí en las guerras, o de los que simplemente labraban la tierra… Puede ser que en esta niebla hay algún mensaje emocional que consuela y da esperanza. A través de la blancura se discierne el centro del pueblo, apartado de nosotros por el río Krasna.
Al abandonar Hermanivka, paramos por un momento en el pueblo de Seménivka para subir la escalera hasta el obelisco en honor a los héroes de la Segunda guerra mundial.
Obelisco en Seménivka
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Quiero recordar otro pueblo que está a pocos kilómetros del límite occidental de Kiev. Su nombre es Lýpovyi Skytok. Este lugar es conocido por su iglesia de madera de principios del siglo XVIII, dedicada a San Onofre. Las construcciones de madera son especialmente vulnerables ante la acción del tiempo; los desastres naturales y sociales les suponen un riesgo especialmente grande. Por lo tanto una iglesia tan antigua como esta tiene que ocupar un lugar destacado en el patrimonio cultural de la región de Kiev y de todo el país.
Iglesia de San Onofre en Lýpovyi Skytok
Visité Lýpovyi Skytok hace unos años. A diferencia de las mencionadas en este texto iglesias de Vasylkiv, que pertenecen a la Iglesia ortodoxa ucraniana (vinculada al Patriarcado de Moscú), la iglesia de San Onofre pertenecía en aquel momento a la Iglesia del Patriarcado de Kiev, y ahora debe de formar parte de la nueva Iglesia ortodoxa de Ucrania. Esta última iglesia se sitúa en la jerarquía del Patriarcado de Constantinopla.
Unos manzanos jóvenes rodean el elegante edificio de la iglesia. El sacerdote no se había ido aún despues de la misa. Pudimos ver la iglesia por dentro. Su interior fue renovado con el esfuerzo de los parroquianos, por tanto, seguramente sea muy distinto de como fue, digamos, hace cien años.
Los campos, las colinas y los bosques de la tierra de Kiev son magníficos. La historia larga y poco tranquila de esta región dejó, sin duda, huellas importantes. Espero poder ampliar mis conocimientos sobre esta tierra, y si hay suerte, profundizarlos también.
В отличие от большинства моих очерков, где я пытаюсь передать сколь-либо целостное впечатление от увиденных мест, этот рассказ будет лишь поверхностным наброском. Речь пойдёт о трёх коротких, в несколько часов, поездках, которые всё же оставили в памяти драгоценные образы.
Будучи уроженцем столицы Украины, я крайне плохо знаю её окрестности. Посему я желаю исследовать это белое для меня пятно, дабы составить мысленную карту любопытных мест Киевской области. Они поистине могут удивить нас своим отличием от современного, динамичного и шумного Киева.
Собор Антония и Феодосия в Василькове
Собор Антония и Феодосия (середина XVIII в.) стоит на месте городища древнерусского Василева и возвышается над современным городком Васильков. Пологий склон улицы подвёл нас к калитке. Отворив её, шагаем к храмовым дверям. Жизнерадостная смотрительница приветствует нас внутри собора. Настенная роспись потускнела от старости, лики святых едва видны в полумраке, но так лучше ощущается связь времён. Проведя несколько минут в церковной темени, выходим на белый свет подворья. Наверное, мало чего изменилось здесь за последние десятилетия. Несколько могил XIX — начала XX вв. сохранилось около собора.
Вид на Васильков с вала
С подворья поднимаемся на высокий средневековый вал. На нём установлен огромный крест. Оттуда открывается вид на весь Васильков, его многоэтажки, частные дома, дачные особняки. Небо пасмурно, но появляются просветы. Сейчас начало января 2021 года, выдавшееся тёплым и бесснежным. Не так далеко виднеется Никольская церковь (конец XVIII в.). К ней, мы, кстати, теперь и направимся.
Осматриваем неоклассическое здание снаружи и изнутри, обходим дворик. Не переставая показываются в калитке люди: кто-то направляется в церковь, а многие — к источнику, откуда набирают воду в большие и малые пластмассовые бутылки.
Церковь Рождества Богородицы в Василькове
На окраине города нас ждёт ещё один православный храм — Рождества Богородицы (середина XVIII в.). В отличие от первых двух, нами посещённых, эта церковь деревянная и совсем небольшая. Тучи разошлись, голубеет небо, а его цвет в этот миг повторяют стены церквушки. Вокруг видны сельские дома, да и подворье церкви по-сельски просто. У задней двери с кем-то мирно беседует священник, в то время как порог главного входа изредка переступают прихожане. Заметно, что жизнь здесь течёт размеренно, не так, как в тридцати километрах, в суетливой столице.
У поля около Василькова
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Спустя несколько дней мороз так и не наступил, зато пошёл холодный, совсем не январский дождь. Высаживаемся в селе Германовка и проходим на территорию нынешней гимназии. Фасад её низенького здания начала XX в. растянут вширь, а над входом сохранилась надпись «Училище», причём буква щ имеет странное начертание, как ч с палочкой. Недалеко от гимназии можно заодно взглянуть на настоящие украинские хаты, некоторые в полуразрушенном состоянии.
Гимназия в Германовке
По другую сторону от дороги стоит дом культуры. На его фасаде красуются серп и молот, вопреки потугам по «декоммунизации» со стороны властей в последние годы. Тут же, совсем рядом, видим памятный знак в честь одной из битв освободительной войны под предводительством Богдана Хмельницкого, а также памятник Неизвестному солдату и церковь.
В Германовке
Ещё из центра села замечаем постройки на некотором удалении, на возвышенности. Это Ревина Гора. Если у нас есть внедорожник, мы можем заехать на неё по чавкающей грязью раскисшей грунтовой дороге.
На горе — целое собрание памятных знаков и других сооружений: крест, часовня, беседка, мельница, еврейский памятник в виде меноры. Смысл некоторых памятников объяснён тут же, на табличках, об иных же необходимо будет поискать сведений.
На Ревиной Горе
Дует ветер, не прекращается дождь. Белый туман, может, быть, скрывает в себе духи тех, кто когда-то сражался здесь в боях или просто возделывал землю… Возможно, в тумане этом заключена какая-то святость, утешающая и подающая надежду. Сквозь белизну виден центр села. Его отделяет от нас река Красная и её пруды.
Покинув Германовку, останавливаемся на мгновение в селе Семёновка, чтобы подняться по ступенькам к здешнему обелиску в честь героев Великой Отечественной войны.
Обелиск в Семёновке
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Хочу упомянуть ещё об одном селе, до которого просто рукой подать с западных окраин Киева. Называется оно Липовый Скиток. Славится это место деревянной Онуфриевской церковью начала XVIII в. Деревянное зодчество особенно подвержено пагубному действию времени, ему особенно угрожают стихийные бедствия и общественные потрясения. Поэтому такой старинный храм должен занять подобающее место в культурном наследии Киевщины и всей страны.
Онуфриевская церковь в Липовом Скитке
Липовый Скиток я посетил несколько лет назад. В отличие от упомянутых в этом очерке церквей Василькова, принадлежащих и по сей день Украинской православной церкви (Московского патриархата), Онуфриевская церковь на тот момент была в распоряжении УПЦ Киевского патриархата, а теперь, стало быть, недавно созданной ПЦУ в составе патриархата Константинопольского.
Молодые яблони окружают изящное строение храма. Священник в тот час ещё не успел уйти после службы, и нам удалось увидеть церковь изнутри. Убранство её было восстановлено усилиями паствы, поэтому, наверняка, сильно отличается от того, которое царило здесь, скажем, сто лет назад.
Величавы поля, холмы и леса Киевщины. Её долгая неспокойная история не могла не оставить замечательных следов. Надеюсь, что продолжу расширять, а если повезёт, то и углублять свои знания об этой земле.
Коли вздумалось поработать или поучиться в субботу — нужен кабинет. Если погода на дворе приятная, как усидишь взаперти? Нужен кабинет зелёный. До зелёного кабинета, как и до любой конторы, ещё необходимо добраться.
По прямой до нашей цели — рукой подать, однако перед нами пролегла долина реки Кадагуа. Значит, топай вниз по склону, а затем опять лезь в гору! Кадагуа несёт свои мутные воды в эстуарий Нервиона. Правее от нас сходятся их долины. Так было испокон веков; наверное, за миллионы лет этот уголок планеты повидал и толщу доисторического моря, и тропики, и тундру… Человек, сведущий в геологии, нам бы подсказал. В общем, это размеренный ход истории — а из него выбивается хлам, коим за последний век забросала цивилизация берега реки Кадагуа.
Я о покинутых промышленных постройках, видных нам отсюда, со склонов горы Кобетас, лишь только мы взглянем вниз.
Зелень обнимает змеевидную дорожку. Дышится очень хорошо. Осень не мешает утреннему солнцу светить с ясного неба, едва поднявшись над горой. Идём по узкому коридору из растительности. Тени везде резкие и длинные. Лучи солнца бьют в глаза под углом, по левую же руку всё совсем черно. Совершенно тёмная половина видимого изображения соседствует с выжженно-зелёной его половиной, и душе от этого отрадно. Вообще, часто узкие проходы дарят нам уют, спокойствие… Почему? Ведь какой угодно зверь мог подстерегать нашего доисторического предка в таком месте, чтобы напасть на него из зарослей.
Здесь же хищных зверей не видно, зато пасутся коровы на лужайке. В просветы между растительностью уже давно виднеется Дьявольский мост средневековой постройки, чуть дальше возвышается над ним намного более дьявольский и намного больших размеров современный путепровод.
Сейчас же пересечём реку по старинному мосту. С чёртом связала его мифологизированная народная молва. По преданию, когда-то давно деревенская девушка пыталась перейти реку вброд, чтобы воссоединиться со своим любимым. Но река как раз разлилась, поднялась буря. Девушке явился дьявол и предложил построить мост в обмен на её душу. Даже будучи истовой христианкой, влюблённая не смогла отказаться от сделки, настолько страдала она от разлуки. Несмотря на это, Лукавый оказался в дураках: девушка взмолилась святым, а те спугнули нечистого до того, как он закончил возведение моста. Так сделка оказалась невыполненной, девушка сберегла свою душу. Более того, она переправилась через бушующие потоки по недостроенному мосту.
А в наши дни, такие, как эта суббота, люди снуют с этого берега на тот и с того на этот без надобности платить своей душой за переправу.
В попытке погасить распространение невидимого вирусного врага в эти недели правительство закрыло все кафе и рестораны и ограничило свободу передвижения — не далее соседнего населённого пункта. Вот и выплеснулось всё сколь-нибудь спортивное население Бильбао в его гористые окрестности, не желая отдаваться домоседству или лечиться от скуки ненужными покупками.
После железнодорожного переезда поворачиваем вправо, идём к зданию школы, которое увидели ещё с горы. Похоже, двери этой школы уже давно не встречают шумных ватаг детишек. А ведь хорошо, наверняка, было здесь ученикам! Школа стоит на краю тенистого леса, в который мы только что вступили. Едва заметна струйка воды в горном ручье, через который переброшен деревянный мосток. Петляем меж буков, зелёных, не тронутых пока осенью.
А теперь, когда мы покинули лес Ларрасабаль, нашим стопам предстоит идти по следам средневековых путников. Несомненно, камни брусчатки, сохранившейся в этом месте, помнят подошвы людей и копыта животных, что когда-то неустанно их топтали. Эти камни — часть сети старинных дорог, связывавших баскское побережье с Кастилией. По краям дорога ограничена рядами плоской мостовой. На поворотах внешний край заламывается под прямым углом, а внутренний, как водится, описывает дугу. Посередине рёбра камней направлены вдоль дороги, образуя ось. Между этой осью и краями мостовая вбита так, что рёбра её повёрнуты поперёк движения.
Вдруг старая дорога прерывается. Трое электриков, вися, работают на опоре линии электропередач. Доходим до церкви св. Агаты. На площади перед ней скопилось много людей. Они отдыхают и перекусывают: кто-то готовится к восхождению, а иные уже спустились с гор.
Дальнейший подъём по каменистой тропинке вынуждает сердце нарастить частоту биения. Обгоняем группы людей: в маске, без маски, в маске, в маске, без маски… Проходит минут двадцать. Наконец сердце может расслабиться: мы закончили подъём, оказавшись на лужайке. Можно пойти налево, если цель наша — взятие вершин этой небольшой гряды. Однако мы не забыли, что спешим на работу — в зелёный кабинет. Так что идём направо.
Грунтовая дорога ведёт нас вперёд в тени сосен. Ближе к выходу из этой сосновой плантации нас обдаёт воздушными волнами, ведь поднялся сильный ветер. Справа — неплохой вид на города левого берега Нервиона, на горизонте синеет море. Хорошо видимый отсюда скалистый берег — без всяких метафор запретная зона. Перемещаться туда нам воспрещено. Чем ближе к выходу в чистое поле, тем настойчивее сухой шум хвойных крон.
Холмистое пастбище сменяет картину соснового бора. Могучие сосны больше нам не защитницы. Зачуяв новую жертву, бушующий ветер бросается на нас, играет нами, грозится сбить с ног. Под свист порывов солнце невозмутимо светит в лицо. Бодрится разум от таких крайностей: злой ветер хлещет и хлещет по щекам, но ласковое солнце протягивает свои лучи, словно руку помощи.
Очередная развилка. Люди продолжают подъём по правой тропе. Проходя мимо белого креста, они следуют к скалистой вершине горы Сасибуру. А мы теперь выбираем дорогу влево. По левую же руку от неё — скалистый склон, украшенный тут и там вечнозелёными деревцами с волнистыми ветками. Это каменные дубы, и, кажется, сейчас у них пора цветения. Можно присесть у одной из скал и побыть здесь наедине с природой. Это и есть зелёный кабинет. Не знаю, будет ли работа сегодня производительной, но прогулка уже удалась на славу!
En su empuje para conseguir la dominación completa sobre la península Ibérica, Roma encontró una feroz resistencia por parte de las tribus que habitaban las montañas de la franja norte. Los nombres de estas tribus no sólo han llegado hasta nuestros días, sino han encontrado su lugar en el mapa de la España actual. Los cántabros dieron nombre a la comunidad de Cantabria, y a los astures les debe su nombre el principado de Asturias.
Este relato trasladará al lector al mes de octubre del año 2020 para que se una a mi paseo por el norte de España. Un gélido frio en estos días otoñales desmentirá los tópicos sobre el clima supuestamente cálido del país ibérico. No es en vano que en estos límites pararon (o fueron detenidos) otros grandes conquistadores provenientes del caluroso sur, árabes y bereberes.
Nuestro coche ha dejado la provincia Bizkaia hace aproximadamente media hora. Estamos avanzando por carreteras secundarias de la provincia castellana de Burgos. Una de las salidas conduce a la reserva natural que se llama Ojo Guareña. No vamos a desviarnos hacia ahí ahora, ya que hace tiempo se ha hecho de noche. No obstante, el autor de esta descripción visitó ese lugar una semana antes, y esto es lo que vio. En las estructuras kársticas el agua se abrió muchísimos pasos subterráneos. A una de las cuevas puede entrar cualquiera. Entre otras cosas, esta cueva es peculiar porque en su salida se encuentra una ermita con divertidas pinturas de estilo popular, que describen la vida de dos santos venerados aquí: Tirso y Bernabé. Hace décadas y siglos aquí se guardaba el cereal y se enterraba a los muertos. Hoy en día los huesos se encuentran depositados en uno de los agujeros en los que antes los campesinos conservaban trigo.
Ojo Guareña
En torno a la cueva vemos encinares, siempre vivos y verdes. El autor tuvo la suerte de pasear por ellos varias horas bajo la lluvia. Un impresionante monumento natural que podemos contemplar aquí es el alargado arco en la montaña, a través del cual aquel día pasaban cúmulos de niebla o nubes bajas, haciendo compañía a la lluvia y viento.
Esta noche nos toca ser recibidos por la villa de Aguilar de Campoo. Es la provincia de Palencia.
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El sábado amaneció con un frío moderado (sobre los diez grados). Desde las montañas se acercaban nubes de color plomo. Decidí empezar el encuentro con la villa en su parte alta. La montaña coronada por una fortaleza medieval saluda al viajero que se aproxima al municipio. Nada más empezamos el ascenso para ver las centenarias piedras de la fortaleza de cerca, encontramos una joya en nuestro camino: es la ermita de Santa Cecilia (s. XII-XIII). Su sencilla y elegante silueta, la torrecilla que parece tallada, los arcos del portal y ventanas son ejemplos del estilo románico. De sus monumentos románicos está orgullosa la provincia palentina.
Ermita de Santa Cecilia, Aguilar de Campoo
Desde las ruinas de la fortaleza, recibiendo pequeñas gotas de lluvia, recorrí el centro de Aguilar con los ojos. Vi las zonas industriales que lo rodean, campos que lucen el suculento color marrón de su tierra, montañas a lo lejos. Los chopos que flanquean el río Pisuerga forman una cinta amarilla. En el lado opuesto la carretera corre hacia una presa enorme que cierra el paso a las aguas del río. Detrás de ella está el pantano de Aguilar. Más cerca de nosotros, también al lado de la carretera, divisamos el monasterio de Santa María la Real. En el primer siglo antes de Cristo en las montañas de esta zona las tribus cántabras con mucha valentía se defendían de las legiones romanas de Octavio Augusto.
Vista al centro de Aguilar
El núcleo de la villa se encuentra alrededor de la alargada plaza de España. En uno de sus extremos se alza el campanario de la colegiata de San Miguel. Por los lados vemos casas rústicas con balcones grandes y acristalados. Las primeras plantas sobresalen y se apoyan sobre pilares o columnas de los pórticos. En estos pórticos se puede caminar sin miedo a la lluvia. Aunque las nubes ya se han marchado y brilla el sol. La plaza está llena de gente que pasa tiempo en las terrazas, entra en cafeterías y tiendas.
En la plaza de España, Aguilar
La calle Tobalina, que empieza detrás de la iglesia, conduce hacia la derecha. Su historia está ligada con el barrio judío que existió aquí en tiempos muy remotos. Por cierto, hay una casa cuyo balcón acristalado destaca por su modernidad, y se cree que esta podría ser una antigua sinagoga. La calle Tobalina nos lleva a una de las puertas del muro medieval. Al pasar al lado de unas casas pequeñas construidas en entramado de madera, abandonamos el centro histórico por unos minutos.
Estamos en la orilla del río Pisuerga. En el agua cerca del puente disfrutan del sol, se alborotan los patos. Nos dirigimos hacia el campanario de la iglesia. Nos encontramos con personas con mascarillas que pasean por la orilla. Una vez cruzamos el puente llamado del Portazgo, regresamos al casco antiguo.
El río Pisuerga en Aguilar
Otra puerta que llama la atención por su vínculo a la mencionada cultura de origen mediooriental, es la de Reinosa. En la parte exterior tiene una inscripción en piedra donde el ojo con mucho esfuerzo puede discernir letras hebreas. En realidad, el texto no está escrito en hebreo (como se podría pensar), sino en castellano medieval utilizando la grafía semítica en lugar del habitual alfabeto latino. Se mencionan ahí los miembros de la comunidad judía de Aguilar que participaron en la construcción de la puerta.
Un águila pequeña y la inscripción hebrea
Podríamos disfrutar más de este día fresco y despejado en la orilla del río o en las calles de esta ciudad pronunciadamente norteña. Para otra vez dejamos la visita al monasterio de Santa María la Real y paseos por el monte.
A la hora de comer pedimos un kebab con falafel para reponer las fuerzas. Dejamos Aguilar y nos vamos hacia el oeste, donde se encuentran las tierras de León. La capital de nuestra provincia destino, la ciudad de León, está confinada y bloqueada con el fin de salvar el universo del omnipresente coronavirus. Por tanto la rodeamos y dentro de poco llegamos a la histórica ciudad de Astorga.
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En Astorga me quedé en un hostal de carretera, que tiene cafetería y restaurante. Entre el edificio del hostal y la nave de un concesionario de automóviles había un amplio aparcamiento capaz de albergar muchos trailers. Este lugar está situado a un kilómetro del centro urbano, no obstante, la cafetería tiene clientes desde la primera hora de la mañana: algunos llegan en coche, otros caminando por la acera y arcén de la carretera. Al lado de la misma carretera hay un cuartel militar de lanzacohetes que presume de un cohete instalado en su puerta.
Parte de la fachada de la catedral, Astorga
Desde la ventana de la habitación, y después yendo por la acera hacia el núcleo de Astorga, vemos las torres gemelas de la catedral que nos llaman a visitar el casco urbano. La ciudad nos recibe con honor, con la rica decoración de la fachada de su templo principal. Desde la estrecha plaza delante de la catedral, mirando hacia arriba contemplamos esta creación del barroco leonés. Notamos por lo menos tres tipos de piedra que componen la fachada.
Gente delante de la iglesia de Santa Marta y la catedral
La iglesia de Santa Marta, patrona de Astorga, es vecina de la catedral. Tiene una ermita adosada, y entre los dos edificios hay una habitación muy pequeña por cuya ventana, a través de la reja, a menudo miran los turistas. Hace mucho tiempo ahí se encerraban algunas mujeres, manifestando así su vocación religiosa. A través de la ventana la gente les dejaba comida para que sobrevivieran.
La catedral y el complejo de la iglesia de Santa Marta — esta parte de la vieja Astorga nos recibió primera. Sin embargo, no hemos mencionado otra construcción que comparte esta zona. Hablamos del palacio episcopal que diseñó y empezó a construir el celebérrimo arquitecto catalán Gaudí a finales del siglo XIX y principios del XX.
Palacio episcopal en Astorga
Captan la vista las formas neogóticas del palacio, que puede parecer un castillo de Disney. El billete que se compra en la taquilla permite visitar el interior, así como los jardines. La antigua muralla apoya este lugar y lo eleva sobre los alrededores.
En nuestros tiempos el palacio no sirve de vivienda al obispo. Hace muchas décadas lo convirtieron en el museo de los Caminos, dedicado al tema de la peregrinación hacia Santiago de Compostela. Aquí se puede ver escultura eclesiástica medieval, diferentes enseres de la iglesia. En el sótano encontramos una colección de lápidas y otros artefactos de la Astorga romana.
Rincones abandonados
En mi opinión, la parte vieja de Astorga tiene dos centros de atracción. Uno de ellos lo acabamos de ver. Al recorrer cierta distancia entre viejos y nuevos edificios de viviendas, tiendas, bares abiertos y abandonados, llegaremos a otro centro de atracción, la plaza Mayor. La encabeza el majestuoso ayuntamiento. Como es habitual en las ciudades españolas, en los pórticos de los edificios que rodean la plaza, se abren las puertas de múltiples establecimientos hosteleros. Cabe destacar que la plaza principal de Astorga guarda su papel dominante desde el mismo momento en el que los legionarios romanos fundaron esta ciudad. De hecho, tenemos la oportunidad de obtener más conocimientos sobre los tiempos de la fundación de la urbe. Si abandonamos la plaza por un el callejón que se abre a la izquierda del ayuntamiento, nos acercaremos a las puertas del Museo Romano. Tuve la suerte de poder unirme al recorrido llamado “La ruta romana”.
Ayuntamiento de Astorga
La ruta pasa por varios sótanos dispersos por todo el casco histórico. Por supuesto, no son sótanos normales. Al bajar en el interior de cada uno de ellos, veremos las ruinas que quedan de algunas construcciones de la época romana, incluidas las termas, fosos y murallas, edificio administrativo o templo. Para culminar el recorrido, pasamos por un tramo de la cloaca, alcantarillado romano.
Uno de los sótanos arqueológicos
En la era del Imperio Romano Astorga llevaba el nombre de Astúrica Augusta. El origen de este nombre es fácil de adivinar: la ciudad creció en la tierra de los astures y obtuvo el sobrenombre en honor al emperador Octavio Augusto. La ciudad empezó como cuartel de una legión involucrada en la instalación de la Pax Romana en esta parte de Hispania. El carácter militar del asentamiento primitivo se reflejó en la planificación de la futura Astúrica, en particular, le otorgó un gigantesco fórum. La plaza Mayor actual es un mero escombro de aquel antiguo espacio público. El centro de Astorga se sitúa en un alto que sobresale en medio de una llanura, rodeado de ella en todas las direcciones excepto desde donde hemos venido nosotros. El paseo sobre el tramo occidental de la muralla es un lugar de esparcimiento que los astorganos valoran mucho, desde ahí pueden disfrutar de unas vistas a los campos y montañas lejanas. Si el viajero no está cansado después de haber visitado la catedral, el palacio episcopal, Museo Romano y los sitios arqueológicos, puede recorrer algunas iglesias en las inmediaciones de la plaza Mayor: San Bartolomé, Fátima, Santa Veracruz y otras.
Naturales de la comarca de la Maragatería
Cerca de Astorga hay un pueblo pequeño frecuentado por locales y turistas, se llama Castrillo de los Polvazares. Sus bajas casas construidas en piedra rojiza se dibujan sobre el verde intenso de las montañas, sus calles tienen un extraño adoquinado ondulado. Aquí abundan restaurantes, por ello vienen a Castrillo numerosas familias y grupos de amigos.
Casa en Castrillo de los Polvazares
Otro lugar al que di un paseo en coche es Hospital de Órbigo, en el camino entre Astorga y León. Este pueblo es conocido por su puente muy largo, originalmente romano. Su historia está ligada a unas impresionantes justas de caballeros que organizó en el siglo XV un noble llamado Suero de Quiñones. El pasado, así como el presente del pueblo es inseparable del camino de Santiago. Incluso ahora se puede encontrar aquí a cansados peregrinos, a menudo de aspecto extranjero, con mochilas grandes en los hombros. Los peregrinos cruzan el río Órbigo por el puente y (ya que no falta mucho para el atardecer) buscan un albergue donde pernoctar.
El puente de Hospital de Órbigo
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Son las siete de la mañana. Estoy en el coche. Ha llegado el momento de decirle adiós a Astorga. Hoy es lunes, aunque no es laborable, pues en él ha caído el 12 de octubre, la fiesta nacional de España. Cuando salí a la calle la mañana anterior, el frío me congelaba los dedos, obligaba a acelerar el paso. Las pantallas en las calles, así como los servicios meteorológicos en internet mostraban la temperatura de unos tres grados. Esta mañana se nota en todo que el frío es aún más fuerte. Los limpiaparabrisas producen ruido al frotarse por el rocío congelado que ha cubierto el cristal.
Todavía estoy en el núcleo urbano de Astorga cuando la pantalla del sistema informático del coche empieza a avisar de la helada: -0,5 ó -1 grado. De nuevo elijo una ruta alternativa para no pasar por la ciudad de León, aislada del resto del mundo. En la radio los presentadores de un programa matinal dicen bobadas y sinsentidos relacionados al agravamiento de la pandemia, a las medidas planteadas por el gobierno, a la reducida celebración del 12 de octubre este año.
El margen del cielo apenas se ha teñido de rosa. Paro cerca de un pueblo para moverme un poco y refrescarme la cabeza. El coche muestra -2,5 grados. En un lado de la carretera el muro delimita el cementerio, y en el otro se ve la huella de un vehículo sobre hierba alta. La propia hierba está cubierta de escarcha.
Continúo el camino. Pasa cierto tiempo. Amanece. Ya estoy en el puerto de montaña, desde donde empieza la comunidad autónoma de Asturias. La carretera se inclina hacia abajo y corre hacia el norte, en la dirección del mar. La temperatura fuera crece rápidamente, ya ha superado los diez grados.
Asturias es una región donde aparte del castellano existe una lengua propia, el asturiano. Es mi primera visita a esta comunidad, por tanto no sé qué tan extendido es el uso del asturiano entre la población. Captando fragmentos de conversaciones en la estación de servicio donde he parado, puedo afirmar que el acento aquí es peculiar. El pequeño trozo de pastel que he comido enseguida se filtra a la sangre en forma de glucosa, por lo cual mi cerebro, un poco agotado, revive.
Pongo el rumbo al este. Mi destino es un lugar histórico llamado Covadonga, cerca del pueblo asturiano de Cangas de Onís. Cuando estaciono el coche en un aparcamiento de montaña, ya hace buen tiempo, temperatura muy agradable, cielo despejado. Subo por un sendero a la sombra de hayas y fresnos. El aire es delicioso, parece que es dulce y se lo puede beber. Después de un corto ascenso ante nosotros aparece una imagen que verdaderamente corta la respiración: en la pared vertical de la montaña se abre una gruta, en la cual está incrustada una ermita. Debajo de la gruta unos ruidosos chorros salen de la roca. El agua llena un pequeño lago a unos pasos de donde estamos.
La Santa Cueva de Covadonga
Por la escalera subimos a la gruta. El protagonismo en ella pertenece a una colorida imagen de la Virgen. Algunos visitantes están rezando, y los demás contemplan este maravilloso rincón con el acompañamiento sonoro del agua que se rompe abajo. Es la llamada Santa Cueva. Según la leyenda, aquí en el siglo VIII se resguardó de los conquistadores árabes el rey Pelayo con sus guerreros. La victoria de los cristianos en la legendaria batalla de Covadonga paró la ofensiva de los musulmanes hacia el norte.
La basílica de Covadonga
Cerca de la cueva hay una basílica. En el momento de mi visita en su interior sucedía la misa que contaba con la presencia de un eclesiástico importante, quizás, el obispo. Las veneradas y simplemente bellas laderas de Covadonga estaban llenas de gente aquel día.
Todo tiene su fin, y este viaje estaba a punto de terminar. Sólo faltaba arrancar el coche y llegar a casa.
В своих усилиях к установлению полного господства над Пиренейским полуостровом Рим столкнулся с яростным сопротивлением племён, обитавших в северной, гористой полосе. Имена этих племён не только дошли до наших дней, но и прочно закрепились на карте современной Испании. Кантабры дали имя области Кантабрия, а астурам обязана своим названием Астурия.
Этот рассказ вернёт читателя в октябрьские дни 2020 г., чтобы прокатить его по северу Испании. Немилосердный холод в самую пору бабьего лета развеет представление об этой стране как уголке тёплой идиллии. Не напрасно на этих пределах когда-то остановились (или были остановлены) другие великие завоеватели с жаркого юга — арабы и берберы.
Наш автомобиль покинул провинцию Бискайя где-то полчаса назад. Сейчас мы продвигаемся по второстепенным дорогам кастильской провинции Бургос. Один из съездов ведёт в заповедник Охо Гуаренья (Ojo Guareña). Мы не станем сворачивать туда сегодня, ведь уже давно стемнело. Автор этого описания, однако, побывал в тех местах неделей ранее, и вот что он увидел. В карстовых образованиях вода проточила множество ходов. Одну из пещер может посетить каждый. Пещера эта примечательна тем, что в её внешней части обосновалась часовня с забавной и наивной настенной росписью, изображающей жития почитаемых здесь святых Тирсо (Фирса) и Бернабе (Варнавы). Когда-то здесь хранили зерно и хоронили усопших: теперь их кости сброшены в одну из ям, где ранее берегли хлеба.
Охо Гуаренья
Вокруг пещеры раскинулись рощи вечнозелёных каменных дубов. Там автор имел счастье бродить несколько часов под дождём. Примечательный природный памятник — естественная арка в горе, огромное продолговатое отверстие, сквозь которое видна низина. В тот день через эту дыру лезли клубы тумана или низких облаков, составляя компанию дождю и ветру.
А этой ночью через сотню километров отсюда нас встречает городок Агилар-де-Кампоо (Aguilar de Campoo). Это провинция Паленсия.
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Утро субботы выдалось в меру холодным (около десяти градусов), со стороны гор надвигались свинцовые тучи. Я решил начать ознакомление с городом с его верхней части. Гора, увенчанная старинной крепостью, издалека приветствует путника. Лишь только мы начинаем подъём с целью увидеть вековые камни крепости вблизи, прекрасной находкой на нашем пути становится церковь святой Сесилии (XII-XIII вв.). Её изысканно-простые очертания, её словно точёная башенка, своды портала и окон — знаки романского стиля. Памятниками романского зодчества славится и гордится провинция Паленсия.
Церковь св. Сесилии, Агилар
С развалин крепости, ловя капельки дождя, я окинул взором центр Агилара, окружающие его промзоны, пашни сочно-коричневого цвета, горы вдалеке. Жёлтой полоской протянулись тополя, которые обступили берега реки Писуэрга. С обратной стороны дорога стремится к огромной плотине, преграждающей путь потокам реки. За ней — водохранилище Агилара, а ближе к нам, на краю дороги, стоит монастырь Санта-Мария-ла-Реаль (Santa María la Real). В этих горах местные племена кантабров в первом веке до нашей эры отчаянно оборонялись от наступавших римских легионов Октавиана Августа.
Вид на центр Агилара
Ядро городка — это вытянутая площадь Испании. В одном из концов её вознеслась колокольня коллегиаты Сан-Мигель (св. Михаила). По сторонам мы видим сельские дома с большими застеклёнными балконами. Вторые этажи выдаются вперёд, опираясь на столбы или колонны портиков. Под ними можно ходить не боясь дождя. Впрочем, тучи уже разошлись, светит солнце. Площадь пестрит людьми, которые проводят время на террасах, посещают кафе и магазины.
На площади Испании, Агилар
Улица Тобалина, начинающаяся за церковью, уходит вправо. Она связана с бывшим здесь когда-то еврейским кварталом. Кстати, дом с чересчур современным остеклением балкона, возможно, был синагогой в те далёкие годы. Улица Тобалина приводит нас к одним из ворот городской стены. Проходим под живописными фахверковыми домиками и покидаем на несколько минут исторический центр.
Мы — на берегу реки Писуэрга. В воде около моста греются на солнце, резвятся утки и селезни. Идём в сторону колокольни церкви. Нам встречаются люди в масках, гуляющие по берегу. Перейдя старинный мост, называемый Портасго (Portazgo), возвращаемся в центр.
Река Писуэрга в Агиларе
Другие ворота, привлекающие внимание своей связью с ранее упомянутым народом ближневосточного происхождения — это ворота Рейносские (от имени города Рейноса). С внешней стороны в них вмурована плита с еле различимой на ней еврейской письменностью. В действительности надпись сделана не на древнееврейском, как можно было бы подумать, а на средневековом испанском языке с использованием семитских письмен вместо привычной латиницы. Упоминаются в ней члены еврейской общины Агилара, принявшие участие в возведении ворот.
Орлёнок и еврейская надпись, Агилар
Мы могли бы дольше наслаждаться прохдадным ясным днём на берегу реки или на улочках этого городка ярковыраженного северного характера. На следующий раз оставим посещение монастыря Санта-Мария и поход по горным тропам.
В обеднюю пору, перекусив кебабом с фалафелем у пакистанцев, отправляемся на запад, в сторону земли Леона. Столица той провинции, город Леон, в эти дни заблокирован в рамках карантинно-локдаунских мер, так что объезжаем его от греха подальше и через короткое время оказываемся в древнем городе Асторга.
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В Асторге я остановился в придорожном хостеле с кафе и рестораном. Между зданием хостела и корпусом автомобильного салона-магазина серела асфальтом огромная стоянка, способная вместить множество трейлеров. Это место находится в километре от центра города, тем не менее, посетители заходят в кафе с раннего утра: кто-то из них прибывает на машине, а иные — пешком по тротуару и обочине дороги. У той же дороги, ближе к городу, расположилась артиллерийская воинская часть. В подтверждение специализации подразделения у ворот части красуется реактивный снаряд.
Часть фасада собора Асторги
Из окна номера, а затем направляясь в город вдоль дороги, мы видим башни-близнецы собора, словно зазывающие нас посетить исторический центр Асторги. Город встречает нас торжественно — богато украшенным фасадом своего главного храма. Стоя на узкой площади перед ним, задрав голову, мы любуемся этим творением леонского барокко, замечая по крайней мере три вида камня, из которого сложен фасад.
Люди перед церковью св. Марты и собором
Соседка собора — церковь святой Марты, покровительницы Асторги. К ней пристроена часовня, а между этими зданиями есть узкое помещение, в окно которого через решётку часто заглядывают туристы. В своё время это была клетка, куда добровольно замуровывались женщины в порыве религиозного фанатизма. Хлеб насущный им подавали добрые люди через проём маленького окошка.
Собор и комплекс церкви святой Марты — именно эта часть старой Асторги встречает нас первой. Однако мы не упомянули ещё одно сооружение, стоящее на этом пятачке. Речь о епископском дворце, который спроектировал и начал строить известнейший каталонский архитектор Гауди в конце XIX — начале XX в.
Епископский дворец в Асторге
Сразу бросаются в глаза неоготические черты дворца, он может показаться похожим на диснеевский замок. Купленный в кассе входной билет позволяет посетить внутренние помещения, а также сады. Это место подпирает старинная крепостная стена, возносящая его над низинной окраиной.
Ныне дворец не является жилищем епископа. Много десятилетий назад его сделали музеем паломнического Пути Сантьяго. Там можно увидеть церковную скульптуру средневековья, разнообразную утварь, в подвале же собраны надгробные плиты и другие находки времён римского владычества.
Заброшенные уголки
По моему мнению, старая часть Асторги имеет два центра притяжения. Один из них мы только что осмотрели. Пройдя некоторое расстояние посреди старых и новых жилых домов, работающих и заброшенных кафе и магазинов, мы придём в другой центр притяжения, на площадь Майор. Во главе её красуется здание городской управы. Как это водится в испанских городах, под портиками зданий, площадь обступающих, открываются двери многочисленных заведений питания. Примечательно, что главная площадь Асторги сохраняет свою роль с самого основания города римскими легионерами. Впрочем, у нас есть возможность получить больше знаний о тех далёких временах, когда возник город. Если мы покинем площадь по переулку слева от городской управы, мы окажемся у порога Римского музея. Мне повезло, и я смог присоединиться к экскурсии под названием «Римский маршрут».
Городская управа Асторги
Экскурсанты посещают несколько подвалов, разбросанных по всему центру города. Конечно же, это не простые подвалы домов. Спустившись в них, мы увидим развалины сооружений древнеримской эпохи, таких как термы, рвы и стены, административное здание или храм. Венчается эта познавательная прогулка прохождением по участку клоаки — древней канализации.
Один из археологических подвалов
Асторга во времена Римской империи носила имя Астурика-Аугуста. Происхождение такого имени довольно ясно: город вырос на земле астуров и был назван в честь императора Октавиана Августа. Впервые на этом месте возник лагерь римского легиона, вовлечённого в установление здесь Римского мира — Pax Romana. Природа изначального военного поселения отразилась на планировке будущей Астурики, оставив ей в наследство огромный по размерам форум. Современная площадь Майор — лишь малый осколок того древнего общественного пространства. Центр Асторги стоит на возвышенности, вдающейся в низину, окружённой ею со всех сторон, кроме той, с которой мы в это место пришли. Дорожка над западным участком стены — любимое место прогулок местных жителей, дарящее им виды на равнину и далёкие горы. Если путешественник не утомился от посещения собора, дворца епископа, Римского музея и археологических раскопок, он может обойти несколько церквей поблизости от площади Майор: Сан Бартоломе, Фатима, Санта Веракрус и другие.
Жители уезда Марагатерия на панно
Недалеко от Асторги есть посёлок, облюбованный местными и туристами — Кастрильо-де-лос-Польвасарес (Castrillo de los Polvazares). Его низенькие дома из красноватого камня вырисовываются на фоне сочной зелени невысоких гор, его улицы вымощены странной волнистой брусчаткой. Здесь в изобилии рестораны, ради них и приезжают сюда многочисленные семьи и группы друзей.
Дом в Кастрильо-де-лос-Польвасарес
Другое местечко, в которое я прокатился на машине, — Оспиталь-де-Орбиго (Hospital de Órbigo), на полпути между Асторгой и Леоном. Это место славится очень уж длинным мостом римского происхождения. История его связана со впечатляющим рыцарским турниром, устроенным в XV в. дворянином Суэро де Киньонесом. Прошлое, ровно как и настоящее этого посёлка неотделимо от Пути Сантьяго. Даже сейчас тут можно увидеть усталых паломников, часто неиспанской внешности, с большими рюкзаками за плечами. Они пересекают реку Орбиго по мосту и (так как уже вечер) ищут приюта, где провести ночь.
Мост, Оспиталь-де-Орбиго
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Семь часов утра. Я в машине. Время прощаться с Асторгой. Сегодня понедельник, но нерабочий, ведь это 12 октября, национальный праздник Испании. Когда я вышел на улицу вчерашним, воскресным, утром, холод пробирал пальцы, принуждал ускорять шаг. Около трёх градусов показывали табло на улице, как и службы погоды в интернете. Сегодня же по всему заметно, что холод ещё крепче. Дворники со скрипом трутся о подмёрзлую росу на лобовом стекле.
Ещё в городской черте Асторги экран электронной системы машины начинает предупреждать о морозной погоде: -0,5 или -1 градус. Снова выбираю окольные пути, дабы не проезжать через отрезанный от мира город Леон. По радио ведущие утренней программы несут всякий вздор об усилении пандемии, о мерах, замышляемых правительством, об урезанном праздновании 12 октября в этом году.
Край неба едва-едва стал розоветь от зари. Останавливаюсь у одного из сёл с целью размяться и освежить голову. Машина показывает -2,5 градуса. С одной стороны дороги стена ограждает кладбище, а с другой по высокой луговой траве продавлена колея, сама трава покрыта инеем.
Продолжаю путь. Проходит какое-то время. Светает. Вот я уже на горном перевале, с которого начинается область Астурия. Дорога наклоняется вниз, бежит и мчится на север, ближе к морю. Температура снаружи стремительно растёт — вот она пересекла отметку в десять градусов.
Астурия — область, где наряду с испанским присутствует и местный язык, астурийский. Я в Астурии в первый раз, поэтому не знаю, насколько он распространён среди населения. Точно могу утверждать, улавливая разговоры в кафе у заправки, что говор здесь особенный. Съеденный кусок пирога тут же просачивается глюкозой в кровь, отчего оживает мой слегка истощённый мозг.
Еду дальше, на восток. Моя цель — историческое место под названием Ковадонга, близ астурийского городка Кангас-де-Онис (Cangas de Onís). Я ставлю машину на стоянку в горах, а день совсем распогодился, тепло, небо ясное. Поднимаюсь по тропе в тени буков и ясеней. Воздух очень приятен, кажется, что он сладкий, что его можно пить. После недолгого восхождения перед нами встаёт поистине захватывающее дух зрелище: в отвесных стенах горы открывается неглубокий грот, а в него встроена часовня. Ниже неё из скал бьют шумные струи воды. Вода наполняет озерцо прямо перед нами.
Святая Пещера в Ковадонге
По ступенькам забираемся к часовне. Главное место в гроте — за нарядной скульптурой Богоматери. Некоторые посетители крестятся и молятся, а остальные созерцают этот замечательный уголок под шум бьющей внизу воды. Это так называемая Святая Пещера (Santa Cueva). По преданию здесь в первой половине VIII в. укрылся от арабских завоевателей король Пелайо со своими воинами. Победа христиан в легендарной битве при Ковадонге остановила наступление арабов на север.
Базилика в Ковадонге
Недалеко стоит базилика, в которой на момент моего посещения как раз шла служба в присутствии какого-то важного сана, наверное, епископа. Почитаемые и просто красивые склоны Ковадонги в тот день были полны людей.
Всё имеет свой конец, и это путешествие подходило к завершению. Оставалось сесть в машину и добраться домой.
La cabeza yacente del Gigante de Piedra aguarda al viajero que entra a la vega del río Guadalhorce. Las carreteras se abren paso entre campos y huertos conduciéndonos a Antequera. Es Andalucía, sur de España, la provincia de Málaga. Unos cuarenta y cinco kilómetros separan a Antequera de la capital provincial y de la costa mediterránea. La visión de una carpa grande en el interior de la cual se venden melones, hace que la imaginación viaje por un momento al Oriente. Sin embargo, enseguida la realidad europea se impone, manteniendo las manifestaciones de las riquezas campesinas bajo una capa de civilización.
Como afirman los cientificos, los habitantes prehistóricos de estos lugares adoraban a la motanaña antropomorfa, cabeza de un gigante que duerme, cuyo cuerpo está cubierto por una manta de tierra y vegetación. Esta gente situó sus estructuras funerarias siguiendo la dirección a la montaña sagrada.
La población actual se esconde del Gigante en las estrechas calles, casas y patios. Incluso le pusieron a la montaña el melodramático nombre de la Peña de los Enamorados. Cuenta la leyenda que desde sus rocas se arrojaron un cautivo guerrero cristiano y la hija del gobernante musulmán. La chica se había enamorado del cautivo, los dos intentaron huir a los dominios cristianos, pero no supieron escapar a la persecución organizada por el padre de la enamorada.
Calles céntricas de Antequera
Lo que se ha construido aquí durante los últimos siglos constituye un laberinto de calles (aunque en realidad no es muy enrevesado), pintorescas casas de color blanco brillante. La calle principal, la del Infante don Fernando, lleva el nombre del rey de Aragón que expulsó las tropas musulmanas de Antequera en el año 1410.
Numerosas iglesias están esparcidas por el casco histórico. Destaca el esbelto campanario de la iglesia de San Sebastián. No obstante, cabe empezar la descripción por el cerro coronado por las fortificaciones de la Alcazaba, ya que ahí nació la Antequera de la época califal. Aunque en esta región hubiera habido ciudades romanas muchos siglos antes, y poblados ibéricos hacía aún más tiempo, la Antequera que conocemos hoy es heredera de la ciudad musulmana que cayó en manos del rey Fernando en la Edad Media.
Alcazaba
Entonces, el corazón de la “ciudad alta” es la fortaleza llamada Alcazaba, que se ha conservado parcialmente y en parte ha sido reconstruida para que podamos imaginarnos su aspecto en la época de la Reconquista. Se conecta con los muros la puerta de Hércules, o de los Gigantes. En la Edad media se fijaron estatuas e inscripciones de la lejana época romana. De esta manera se le contaba al viajero sobre las raíces profundas y nobles de la ciudad. En el recinto de la Alcazaba se encontraron restos de edificios romanos y visigodos como una prueba más a favor de la conexión entre las diferentes culturas que han habitado esta tierra. Llaman la atención los cimientos de la antigua mezquita principal, reconvertida en iglesia después de la Reconquista (aunque ni esto le permitió mantenerse en pie hasta nuestros días).
Monumento al poeta Pedro Espinosa delante de la colegiata de Santa María
Poco después de la toma de la ciudad los vencedores se pusieron a construir bajo los muros de la Alcazaba la bella colegiata de Santa María. Sin embargo, con el paso del tiempo los jerarcas eclesiásticos prefirieron trasladar el centro de la vida religiosa antequerana al llano. Hoy en día la antigua colegiata es un museo y no está dedicada al rito cristiano.
Desde la plaza delante de la colegiata, apoyándonos sobre la barandilla y dirigiendo la mirada hacia abajo, podemos contemplar los restos de las termas romanas. También aconsejo un paseo alrededor de la Alcazaba, pues así se puede disfrutar de las vistas a diferentes partes de Antequera, ver cómo la ciudad está inscrita en el entorno natural, montañoso en un extremo y llano en el otro.
Al decidir abandonar el núcleo fortificado de la vieja Antequera, pasearemos por las calles inclinadas que hoy ocupan el espacio de la antigua medina árabe. La medina (ciudad) estaba protegida por un cinturon de piedra más. La plaza del Carmen, que goza de la vecindad con las robustas torres del antiguo muro, presenta una imagen impregnada de espíritu medieval. Aquí mismo vemos también un monumento moderno a los musulmanes que abandonaron Antequera tras la conquista de la ciudad por el rival del norte. Estas gentes se refugiaron en el último reino musulmán en este lado del mar Mediterráneo, Granada, en cuya capital fundaron el barrio de Antequeruela.
En la plaza del Carmen
Algo alejada de la Alcazaba, en la ladera, se sitúa la robusta construcción de la iglesia del Carmen, casi privada de adornos extrernos. A cualquiera que se atreva a entrar espera una imagen de lujo, el centro de la cual es un retablo tallado y profusas pinturas.
La parte baja del caso histórico, como ya hemos dicho, tiene numerosas iglesias y conventos. La más importante de las iglesias es la de San Sebastián. Teniendo un campanario generosamente adornado, presenta un interior sobrio y discreto. Esta es la iglesia que se convirtió en el centro de la vida espiritual después de que los altos cargos eclesiásticos abandonaron la colegiata de Santa María. Entre otros templos que consiguió visitar el autor de este texto están las iglesias de Santiago y Belén.
Iglesia de San Sebastián
Sobre el pasado de la ciudad cuenta muy bien el museo municipal, albergado en el palacio de los Nájera en pleno centro de Antequera. El objeto más famoso expuesto ahí es la estatua romana fabricada en bronce, el Efebo, que representa a un adolescente desnudo. También el museo aporta información sobre la época prehistórica y muestra una curiosa colección de obras de pintores locales.
Exclusivamente al arte moderno está dedicada la galería MAD Antequera, que exhibe la colección de la diputación de Málaga y ocupa otro palacete aristocrático, el de Colarte.
Algunas calles de Antequera están cubiertas por una especie de toldos alfombras, con el objetivo de proteger al caprichoso viandante del fuerte sol andaluz. Dichas alfombras están tendidas entre las fachadas de edificios de viviendas.
Calle cubierta
Un viajero amante de los paseos a pie puede dejarse llevar por su intuición y ponerse a explorar por su cuenta las calles de la Antequera vieja. Entre otras cosas, el viajero notará unas construcciones curiosas llamadas capillas tribuna, por ejemplo, la de la Virgen del Socorro o Cruz Blanca.
A pesar de la situación tensa en el ámbito sanitario que estamos experimentando, la vida en la ciudad parece seguir su ritmo normal. Seguro que en los tiempos de estabilidad aquí había muchos turistas, ya que la ciudad muestra al visitante unos excelentes monumentos culturales y naturales. Incluso hoy nos encontramos con gente de fuera que viene a ver Antequera: la mayoría son familias españolas, aunqué el autor oyó la lengua francesa también.
Vista desde la ermita de la Vera Cruz
Los propios vecinos de Antequera no dejan de lado su intensa comunicación. En las horas de comida y cena las terrazas de los restaurantes se llenan por completo. Como vio el autor de esta descripción, los principales lugares donde se concentran los establecimientos de hostelería son la plaza de la Constitución (en el extremo de la calle del Infante don Fernando opuesto al centro histórico) y la plaza delante del mercado de abastos.
Cabras
Aparte de su legado cultural medieval, Antequera es conocida gracias al maravilloso paraje natural llamado El Torcal de Antequera. Como resultado de la erosión desigual del fondo marino que sucedió hace millones y millones de años, aquí se formaron columnas de piedra caliza. El mar se fue, y el viento sustituyó al agua en la tarea del escultor. Hasta hoy el aire no deja de tallar el material de este bosque de rocas. Cada observador imaginará algo suyo en las siluetas de las formaciónes del Torcal. La acción de agua y aire creó adornos de varios tipos. Entre ellos, el Tornillo es el más conocido, pues a menudo se encuentra en postales y anuncios. Por cierto, el famoso Tornillo está apartado de las rutas principales, se topa al lado del sendero que baja paralelamente a la carretera en la dirección de Villanueva de la Concepción.
Torcal de Antequera
El centro de recepción de visitantes y las rutas oficiales del Torcal se sitúan a 15 km de Antequera (por la carretera). La distancia no impidió al autor llegar a este lugar y volver a la ciudad andando. No obstante, la opción de transporte más cómoda para acercarse al paraje es el coche.
El Tornillo
Sin abandonar los límites de la ciudad, cualquiera puede visitar los dólmenes de Antequera. Son construcciones funerarias de la Edad de la piedra, en particular, del período en el cual los humanos, que antes vivían de la caza y recolección entre las rocas del Torcal, se mudaron a la vega, empezaron a consumir los frutos de la agricultura y criar animales. En este lugar nos mirará de reojo, como miró hace miles de años a nuestros antepasados, el Gigante Yacente, la Peña de los Enamorados. Ahora estamos viendo la cara del pétreo dueño de estas tierras de cerca, además nos encontramos en medio del campo y no tenemos dónde escondernos de su mirada.
El dolmen de Menga es la mayor de las dos estructuras que podemos visitar en esta reserva arqueológica. Entramos en la galería. Su techo y paredes están compuestas de inmensos bloques de piedra. El espacio interior se divide en dos partes por una fila de pilares, también monolíticos. ¡Cuántos esfuerzos hicieron aquellas gentes para obtener el permiso de vivir en esta vega, tener el derecho de entregarle solemnemente a sus muertos!
Vista exterior del dolmen de Menga
Según las normas establecidas por las autoridades, solamente eran posibles las visitas en grupos pequeños, cada visitante tenía que llevar mascarilla (aunque lo último es obligatorio en España en todo lugar, interior o al aire libre). El vigilante que controlaba el cumplimiento de las normas, afirmaba que sabía del dolmen no menos que cualquier guía, aunque su sueldo era mucho más bajo. El hombre mencionó que el dolmen no sólo se utilizó en la Edad de la piedra, sino también en tiempos mucho más cercanos a nosotros. Fue iglesia y mezquita, otras veces sirviendo de refugio a los pastores. En la guerra civil de los años 1930, según el vigilante (de cuyas palabras era evidente que tenía ideas propias de la derecha política), el dolmen fue utilizado como una cárcel republicana. Aquí los republicanos supuestamente retuvieron a unos monjes capuchinos, a los cuales fusilaron después en una campa cercana. De ahí que en el olivo centenar que crece en la campa todavía se puede ver agujeros hechos por las balas. No sé si es una historia verdadera o inventada, pero los orificios en el árbol se ven perfectamente.
Vega de Antequera
Al norte de su ciudad los habitantes de Anteqera ven una amplia vega dividida en multitud de campos y huertas. Desde otros lados la ciudad está rodeada de montes no muy altos. En sus faldas se extienden olivares. Al subir un poco por las laderas (pueden ser las del monte Hacho o del cerro de San Cristóbal), nos encontraremos en un pinar. La hierba en las campas tiene pinchos y es de aspecto seco por los fuertes rayos del sol. Se respira el aroma del romero, otras hierbas, sabia del pino. Incluso al volver a casa, unos días después, yo notaba el olor a las hierbas andaluzas, del cual se impregnaron mi mochila y calzado. A pesar del clima seco, en la montaña de Antequera se puede disfrutar de todos los matices del bosque y prado: hierba quemada por el sol, pequeños arbustos que sobresalen de ella, a veces de color verde fosforito, a veces casi azules, arden los pinos como esmeraldas…
Naturaleza en las afueras de la ciudad
Pasé una semana en Antequera. Casi todos los días vi el atardecer desde algún alto: estando al lado de la Alcazaba o en el monte Hacho… En la última tarde subí a una de las cimas sin árboles que se alzan en la orilla del Río de la Villa, opuesta a la Alcazaba. Unas corrientes de aire apenas visibles movían la bola roja del sol que estaba rodando para esconderse tras el borde de la tierra visible. Llegó el crepúsculo, y la ciudad encendió la iluminación de la fortaleza y de las iglesias.
Лежащая лицом кверху голова Каменного Великана встречает путника при въезде в плодородную долину реки Гуадальорсе (Guadalhorce). Дороги прорезаются среди полей и огородов, ведя нас в город Антекера. Это Андалусия, юг Испании, а именно провинция Малага. Сорок пять километров отделяет Антекеру от провинциальной столицы и от берега Средиземного моря. Вид большого навеса на обочине дороги, под которым торгуют дынями, на миг относит воображение на Восток. Впрочем, затем Европа берёт верх, сдерживая под коркой цивилизации проявления крестьянского изобилия.
Как утверждают учёные, доисторические обитатели этих мест обожествляли человекообразную гору, голову заснувшего гиганта, чьё тело укрыто покрывалом из земли и растительности. Они расположили свои погребальные сооружения сообразно направлению на священную гору.
Нынешние жители прячутся от Великана в узких улицах, домах, внутренних двориках. Дошло до того, что они дали его каменной голове слащаво-мелодраматическое имя — Гора Влюблённых(Peña de los Enamorados). По легенде, с её скал отчаянно бросились пленённый христианский воин и полюбившая его дочь мусульманского правителя. Они затеяли побег в христианские земли, но были неспособны уйти от преследования стражи, посланной отцом девушки.
Улицы Антекеры
То, что было возведено в городе в последние века — это лабиринт (хотя и не столь запутанный) улиц, живописные дома, выкрашенные в слепяще-белый цвет. Главная улица, Инфанте дон Фернандо, носит имя арагонского короля, выбившего мусульманские войска из Антекеры в 1410 г.
Центр города просто усеян церквями. Выделяется изящная, стройная колокольня церкви св. Севастьяна. Впрочем, описание стоит начать с возвышенности, увенчанной крепостными сооружениями Алькасабы (Alcazaba), ведь именно там родилась Антекера времён Халифата. Хотя на этой местности многим ранее того были римские города, а ещё ранее и поселения местных племён — иберийцев, нынешняя Антекера — преемница как раз мусульманского города, перешедшего в далёкие Средние века в руки короля Фердинанда.
Алькасаба
Итак, ядром «верхнего города» выступает крепость, именуемая Алькасабой, частично сохранившаяся, а частично восстановленная, дабы мы могли представить себе её вид в годы Реконкисты. К крепостным стенам примыкают ворота Геркулеса, или ворота Гигантов(Puerta de los Gigantes), к которым ещё в Средние века прикрепили статуи и таблички далёкой римской эпохи. Так путешественнику давали знать о глубоких благородных корнях города. Внутри стен Алькасабы были обнаружены остатки римских и вестготских сооружений, как дополнительный довод в пользу преемственности разных культур, сменявших друг друга на этой земле. Выделяется фундамент бывшей главной мечети, превращённой в церковь после Реконкисты (что, впрочем, не помогло ей устоять до наших дней).
Памятник местному поэту Педро Эспиносе перед коллегиатой
Немного спустя после взятия города победители принялись за строительство под стенами Алькасабы замечательной церкви-коллегиаты св. Марии (colegiata de Santa María). Однако с течением лет церковные иерархи предпочли перенести центр религиозной жизни города в низину. Теперь бывшая коллегиата является музеем, христианские таинства в ней не отправляются.
С площади перед церковью св. Марии, опершись на ограду и направив взор вниз по склону, мы можем разглядеть остатки римских бань-терм. Советую обойти крепость вокруг, ведь так можно полюбоваться видами на разные кварталы города, особенно на его низинную часть, оценить, как город вписан в природное окружение, с одной стороны гористое, а с другой равнинное.
Решив покинуть укреплённое ядро старинной Антекеры, пройдём по наклонным улицам кварталов, занимающих ныне пространство бывшей арабской медины. Медина (город) была окружена ещё одним каменным поясом. Площадь Кармен (plaza del Carmen), соседствующая с могучими крепостными башнями — живописный остаток средневековой эпохи. Тут же мы видим и современный памятник мусульманам, покинувшим Антекеру после её взятия противником с севера. Беженцы из Антекеры перебрались в последнее мусульманское царство на этом берегу Средиземного моря — Гранаду, в чьей столице основали район Антекеруэла (Малая Антекера).
На площади Кармен
В стороне от Алькасабы, на склоне, основательно расположилось массивное, почти без внешних украшений, здание церкви Кармен (iglesia del Carmen). Любого, кто отважится зайти внутрь, ожидает совершенно отличная, роскошная картина, в центре которой — великолепный резной иконостас и обилие росписи.
Нижняя часть городского центра, как мы уже заметили, усеяна церквями и монастырями, главная из которых — церковь св. Севастьяна(San Sebastián). Имея пышно оформленную колокольню, внутри она убрана строго и скромно. Как раз эта церковь стала духовным центром города после того, как церковные иерархи покинули коллегиату св. Марии. Среди других храмов, которые удалось посетить автору этих строк — церкви Сантьяго и Белен.
Церковь св. Севастьяна
О прошлом города хорошо рассказывает экспозиция Городского музея, что приютился в дворце семейства Нахера (Nájera) в самом центре Антекеры. Известнейший его экспонат — римская бронзовая статуя, изображающая обнажённого подростка — Эфеб. Ещё в музее можно почерпнуть знаний о доисторической эпохе, а также увидеть любопытные картины местных художников.
Сугубо искусству современному отдана галерея MAD Antequera, являющая собой коллекцию провинциального правительства Малаги и занимающая другой аристократический дворец, Коларте.
На некоторых улицах привередливого прохожего защищают от палящего андалусского солнца своего рода ковры-дорожки, подвешенные на высоте между фасадами жилых домов.
Крытая улица
Охотливый к пешим прогулкам путешественник может смело довериться своему чутью и пуститься в самостоятельное исследование улиц старой Антекеры. Среди прочего, он заметит забавные сооружения — часовни-трибуны, например, Вирхен-дель-Сокорро (Virgen del Socorro, Богоматери Неустанной Помощи) и Крус-Бланка (Cruz Blanca, Белого креста).
Несмотря на сегодняшнюю напряжённую обстановку в сфере здравоохранения, жизнь в городе, похоже, идёт своим чередом. Наверное, во времена ушедшей стабильности здесь было много туристов, ведь город показывает приезжему отменные культурные и природные достопримечательности. Даже теперь тут и там встречаются неместные, осматривающие Антекеру: в основном испанские семьи, хотя также автор слыхал французскую речь.
Вид от церкви Вера-Крус (Истинного Креста)
Сами горожане не прекращают бурного общения. В обеденные и вечерние часы террасы ресторанов заполняются до отказа. Как показалось автору этого описания, основные места, в коих сосредоточены заведения общественного питания — это площадь Конституции (в конце ул. Инфанте дон Фернандо, противоположном историческому центру), а также площадь перед городским рынком.
Козы
Кроме культурного наследия средневековья, Антекера знаменита благодаря замечательному природному заповеднику под названием Торкаль(Torcal de Antequera). В результате неравномерной эрозии осадочных пород морского дна, происходившей миллионы и миллионы лет назад, здесь образовались столбы из известняка. Море отступило, и за работу скульптора вместо воды взялся ветер, который и по сей день не прекращает точить камень этого полного образов скального леса. Каждому наблюдателю почудится что-то своё в очертаниях известняковых образований Торкаля. Действие воды и воздуха сотворило узоры нескольких видов, из которых на открытки и рекламные фото чаще всего попадает Винт. Кстати, «винтовая» скала находится в стороне от основных маршрутов, подле тропинки, спускающейся параллельно автодороге в направлении городка Вильянуэва-де-ла-Консепсьон.
Торкаль-де-Антекера
Центр приёма посетителей и официальные маршруты Торкаля расположены в 15 км от Антекеры (по дороге). Расстояние не помешало автору дойти до этого места, а затем вернуться в город пешком. Тем не менее, общепринятый и самый удобный способ добраться в заповедник — на автомобиле.
Винтовая скала
Вовсе не выходя за пределы города, всякий может посетить дольмены Антекеры. Это погребальные сооружения Каменного века, а именно того периода, когда люди, ранее жившие охотой и собирательством среди скал Торкаля, переселились на равнину, стали кормиться плодами сельского хозяйства и разводить животных. В этом месте на нас, как когда-то на наших далёких предков, искоса взглянет, приоткрыв глаз, Лежащий Великан — Гора Влюблённых. Теперь мы видим лицо каменного хозяина этих земель вблизи, более того, мы в чистом поле, нам некуда скрыться от его взора.
Дольмен Менга — большее из двух сооружений, которые мы можем посетить в заповеднике. Входим в галерею. Стены и потолок её сложены из огромнейших каменных глыб. Помещение разделяется на две части рядом опор, тоже тяжеленных и монолитных. Сколько усилий затратили те древние люди, лишь бы только стать своими на этой равнине, иметь возможность с почестями отдавать ей своих мёртвых!
Внешний вид дольмена Менга
Согласно требованиям властей, осмотр дольмена возможен только небольшими группами, каждый человек должен быть в маске (впрочем, последнее является обязательным в Испании повсеместно, в помещении и на улице). Смотритель, контролировавший соблюдение данных правил, утверждал, разговорившись с нашей группой, что знает о дольмене не хуже любого экскурсовода, хотя его зарплата намного меньше. Смотритель упомянул, что дольмен использовался не только в Каменном веке, но и в значительно более близкие нам времена. Был он церковью и мечетью, а порой служил простым пастухам. В гражданскую войну 1930-х гг., согласно смотрителю (в чьей речи сквозили правые взгляды на политику), дольмен был республиканской тюрьмой. Здесь республиканцы якобы удерживали монахов-капуцинов, которых потом расстреляли на площадке поблизости. Оттого в вековом оливковом дереве, растущем на той площадке, и в наши дни можно видеть дыры от пуль. Не знаю, правда ли этот рассказ или вымысел, но сквозные отверстия в дереве действительно налицо.
Долина Вега-де-Антекера
На север от своего города жители Антекеры видят обширную равнину, разделённую на множество полей и грядок. А с остальных сторон город окружён невысокими горами. У их подножий раскинулись оливковые сады. Поднявшись немного по склонам (это могут быть склоны горы Ачо или возвышенности Сан-Кристобаль), мы окажемся в сосновом бору. Трава на лужайках колючая и сухая от палящего солнца. Разносится благоухание розмарина, других трав, сосновой смолы. Даже вернувшись домой, спустя несколько дней, я ощущал запах душистых андалусских трав, коим пропитались рюкзак и обувь. Несмотря на засушливый характер здешнего климата, в горах Антекеры можно насладиться всеми возможными лесными и луговыми оттенками: выжженная трава, кустики, торчащие из неё тут и там, окрашенные порою в салатовый, а порою почти в синий, горящие изумрудом сосны…
Природа в окрестностях города
Я провёл целую неделю в Антекере. Почти каждый день я наблюдал закат с какой-нибудь возвышенности: от Алькасабы, с горы Ачо… В последний вечер я взошёл на одну из безлесных вершин, которые возносятся на противоположном Алькасабе берегу речушки Рио-де-ла-Вилья. Едва заметные струи воздуха теребили красный шар солнца, катящийся за край видимой земли. Настали сумерки, а город включил подсветку крепости и церквей.
Un viernes por la mañana, antes de ponerse de nuevo al volante del coche, el autor de estas líneas dio un paseo por las calles históricas de la pequeña ciudad de Alcalá de Henares, cerca de Madrid. La biografía más verosímil de Miguel de Cervantes afirma que es Alcalá su ciudad natal. Sin ninguna dificultad encontrará el viajero el edificio situado, como se cree, en el lugar de la casa donde nació este emblemático personaje de la literatura española, cuya historia de vida es más apasionante que cualquier novela de aventuras.
Sin embargo, a la creación más famosa de su mente Cervantes le dio vida y la puso en libertad más al sur, en las tierras que hoy en día, gracias a este escritor, son conocidas por lectores en todo el planeta. El nombre de esa región es La Mancha, y el nombre de la creación de Cervantes es, desde luego, Don Quijote, el caballero de la Triste Figura.
Aquí estuvo Don Quijote (puede ser)
El autor de esta descripción abandonó el flujo de coches y camiones que avanzaban hacia el sur por la autovía Madrid-Valencia para bajar a las estrechas carreteras que, como una malla, conectan los pueblos de La Mancha, en el límite entre sus provincias de Cuenca y Toledo. Observamos el último tramo de la recta carretera que discurre por esta llanura. Acercándose crece la torre de la iglesia. Ese lugar es el destino de nuestro viaje. Ese sitio ocupaba los pensamientos e inquietaba el alma de Don Quijote, pues en él vivía su dama de corazón, la sin par Dulcinea del Toboso.
Una calle de El Toboso
Querido lector, tú y yo estamos en el pueblo de El Toboso, en la patria del amor platónico del caballero de la Triste Figura. Ahora mismo nos encontramos en el restaurante del hotel. Como Don Quijote entró en su tiempo en la venta para encontrarse ahí con campesinos, arrieros, pastores (imagen representativa de la sociedad), nosotros también estamos viendo diferentes tipos de gente. En las mesas están sentados hombre y mujer que llevan chalecos del servicio de ambulancias, varios grupitos de obreros: algunos en uniformes amarillos, otros en grises. También hay jubilados. Detrás de la espalda del autor de esta descripción están comiendo dos hombres, el mayor de los cuales viste un traje negro que se ve un poco raro. Uno de los obreros de uniforme gris oscuro tiene un metro plegable fijado en su cinturón. Su cara morena lleva una expresión ligeramente soberbia del guapo del barrio. Entran tres o cuatro mujeres jóvenes y se dirigen hacia una mesa en el rincón alejado de la sala. El muchacho las sigue con una mirada forzosamente desafiante, y todo el grupo de obreros comenta algo en voz baja, sonriendo. Los dos hombres detrás de mí pagan la cuenta, acto seguido el viejo del traje negro le regala a la camarera una tarjeta con una imagen de Jesucristo. Me obsequia una tarjeta parecida también. Terminada la comida, voy a ver el pueblo.
Una calle de El Toboso
Las calles de El Toboso, bastante estrechas, se abren camino entre las blancas paredes de las casas y muros de los patios interiores. La reinante blancura y el intenso azul del cielo componen una alegre y ligera escena.
No están revestidos de blanco los gruesos muros del monasterio de las Trinitarias, al lado del cual está la plaza de la Constitución, sombreada por frondosos olmos. Después de un corto paseo por los pasillos blancos nos topamos con la iglesia de San Antonio Abad. Su torre es la que habíamos divisado desde la carretera. En la plaza delante de la iglesia hay esculturas chistosas que representan a Don Quijote y Dulcinea. La casa de dicha dama podemos visitar ahora mismo, ya que queda muy cerca de la plaza central.
La iglesia de San Antonio Abad
El entorno que quizás rodeaba a Dulcinea en su día a día se intenta reproducir en la llamada Casa de la Torrecilla. En la lejana época de Cervantes esta casa pertenecía a una familia de hijosdalgo, y hoy alberga una colección de muebles y objetos personales del pasado. En el patio interior se puede ver unos carros y, creo, una prensa para extraer aceite. En el primer piso están las salas y habitaciones. En general los detalles que llenan la vida cotidiana poco han cambiado hasta nuestros días, aunque algunos nos parecerán ingenuos, otros provocarán sonrisa.
Casa museo de Dulcinea
El Toboso posee una multitud de pozos esparcidos por todo el pueblo y sus alrededores. Sus brocales de piedra, de muy poca altura, se encuentran en medio de calles y plazas, hay carteles que nos ayudarán a encontrar cualquiera de ellos. A pocos pasos de la casa de Dulcinea podemos descansar en un pequeño y pintoresco jardín en la plaza García Sanchiz.
En la casa de Dulcinea
La ermita de San Sebastián tiene un aspecto peculiar. Este antiguo edificio experimenta la presión de un depósito de aguas más moderno. En muchas fachadas del pueblo hay reproducciones de la imagen local de Cristo de la Humildad, hay una ermita dedicada a ella. La vida religiosa, así como laica, en la Edad media se encontraba bajo la influencia de la orden de Santiago. Algunas huellas visibles de esta influencia se han conservado hasta nuestros días, por ejemplo en forma de escudos de la orden en algunos templos.
Ermita de San Sebastián
Las noches veraniegas en El Toboso son deliciosas. Al despedirme del sol, que se escondió tras los bordes de los campos, regresé al centro del pueblo. Se hizo de noche, pero enseguida la luna llena tomó la posesión en el cielo. En el espacio entre las cornisas de las casas brillaba su moneda de plata. Las fachadas blancas estaban iluminadas por farolas de luz también blanca, sin embargo las luminarias no llegaban a suprimir a la luna. Por todas partes los mayores sacaron sillas de sus casas para sentarse en ellas al lado de sus portales, respirar el aire todavía caliente y charlar con sus vecinos. Niños y adolescentes formaban sus propios grupos. De nuevo abandoné el pueblo para andar por un sendero en el campo, más lejos de la luz eléctrica.
En la casa de Dulcinea
***
Estoy seguro que a cualquier amante de la obra cervantina le sería interesante visitar El Toboso. No únicamente para pisar la tierra que dio a luz a la dama de corazon de Don Quijote. Al alejarse un poco de los límites del pueblo, uno puede probar la vida del caballero andante, vivir un día de Don Quijote. A quien desea experimentarlo le servirá de ayuda la ruta de senderismo que, logicamente, se llama La ruta de Don Quijote. Coincide en parte con un ramal del Camino de Santiago. Viendo la interminable llanura, sintiendo el calor veraniego de estos lugares, comprenderemos, aunque más bien por la parte emocional, lo que hizo a Don Quijote tomar el camino de la caballería y lucha por la justicia, lo que le inspiró a su amor a Dulcinea, lo que le empujó hacia su extática locura.
Viñedos
Nuestro recorrido describirá una especie de triángulo. Abandonaremos El Toboso cerca del cementerio por la mañana, y volveremos al mismo lugar por la tarde. Primero nos dirigiremos hacia la laguna de Manjavacas, desde sus orillas blancas de sal tomaremos el rumbo a los molinos de viento de Mota del Cuervo, que apenas se divisan en el horizonte. Si tenemos la suerte de alcanzar Mota del Cuervo sin que nos ase el sol, nos pondremos a trazar el tercer lado del triángulo, de manera que regresaremos a El Toboso.
Secarral
Apenas salimos del pueblo, a ambos lados del camino aparecen amplios viñedos. Sus arbustos están arreglados en líneas perfectas, que se vuelven algo curvas en algunos lugares, repitiendo las bajas colinas. A ratos en el mar de los viñedos aparecen unas islas puntiagudas de campos amarillos. En lo alto de las colinas se ven unas casetas blancas, maquinaria agrícola. En un tramo del camino se agrupan a mano izquierda abundantes arbustos verdes, del interior de los cuales se oyen gritos de aves y anfíbios. Es una acequia. Este arroyo artificial en medio de la seca llanura atrae la vida en sus diversas manifestaciones.
Casi todas las uvas están verdes, pues todavía corren los últimos días de julio. En algunos lugares encontramos olivares pequeños. La vista de la llanura con sus suaves pliegues, de la llanura que aporta sus cosechas a los que la labran, da alegría, incluso triunfo. A pesar del sol que va cobrando fuerza, un viento suave refresca la piel debajo de la camiseta y da cosquillas. La simple belleza de la llanura en nada tiene que envidiar a la elegancia de las montañas, sofisticada y a veces inhóspita.
Pinos piñoneros
Delante de nosotros hay un pequeño y alargado pinar. Los pinos piñoneros (la especie Pinus pinea) están a cierta distancia uno del otro, como gigantes, sujetando sus paraguas de color verde saturado, que poseen una geometría perfecta. No sé por qué, pero sus poderosas siluetas parecen cambiar la escala del paisaje que estamos viendo. Contemplándolos la mente se carga de energía, ganas de seguir adelante, explorar estas tierras.
Estepa
Hacemos un alto a la sombra de los pinos, y enseguida reanudamos el camino. Algunos rasgos del paisaje empiezan a cambiar. Se rompe el dominio de los viñedos, en algunos lugares el terreno sin cultivar se llena de onduladas hierbas silvestres. Hay piedras dispersas por toda la superficie de la tierra, así que sorprende que algo pueda brotar de ella. Cruzamos un pequeño bosque de encinas y quejigos, árboles bajos con copas redondas. Es un paisaje típico de Castilla. Al final nos encontramos en un pinar con bancos y mesas para descansar. El pinar flanquea el santuario de Nuestra Señora de Manjavacas. La propia iglesia y edificios auxiliares están pintados de blanco, el patio está decorado con banderitas. Vendría bien rellenar las botellas de agua de la fuente que se ve por aquí, pero —¡oh lástima!— la fuente no funciona.
Laguna de Manjavacas
Al lado del camino por el cual hemos llegado aquí, hay una torre construida en madera. Se puede subir a ella y desde su altura contemplar el paisaje. La zona blanca y azul que se ve a lo lejos es la laguna de Manjavacas. Leí que en los meses invernales esta laguna se llena de grandes cantidades de aves migratorias de múltiples especies. Aunque ahora sea pleno verano, vamos a pasear por las orillas de la laguna. Es un lago de agua salada de muy poca profundidad. En verano se seca una parte del agua, por tanto sale al aire el fondo cubierto de sal. Bajo la capa de sal hay lodo negro. Mirando hacia lejos, se puede contemplar una combinación de colores muy suaves: el blanco de las orillas con sal, el azul celeste del agua transparente, verde y amarillo de la vegetación. No todas las aves han abandonado la laguna: la está cruzando un grupo de aves acuaticas, un ave más grande de patas muy largas avanza con cuidado hacia el interior de este ancho charco salado.
Al borde del camino
Entramos a la carretera y nos dirigimos hacia Mota del Cuervo. A mano izquierda, lejos, vemos los edificios blancos del santuario al que nos hemos acercado antes. A mano derecha fluyen las aguas de otra acequia. Con cualquier movimiento ruidoso que hagamos, un ser vivo empieza a moverse de forma enérgica, pero muy torpe, en medio de la vegetación. Utilizando la acequia como pista de despegue, al superar por fin la gravedad que actua sobre su cuerpo, el ave sube al aire.
En el camino de Mota a El Toboso
El camino a Mota es recto, con un poco de pendiente. Los cuarenta grados de temperatura y la ausencia de agua en las botellas van agotando poquito a poco las fuerzas. Toda la esperanza está en el pueblo; la mirada, cada vez más cansada, todo el rato intenta medir la distancia hasta las figuritas blancas de los molinos de viento que se vislumbran en el horizonte. Al fin y al cabo, después de cruzar el arco bajo la autopista, así como otra carretera, entramos en el pueblo de Mota del Cuervo. Su plaza central casi está vacía. Pasa un grupo de gente. Otro chico, que lleva una ropa sucia y descuidada, les sigue el paso y les grita en ruso con un extrañísimo acento. ¡Y yo por fin puedo comprar agua en la tienda! Mientras estoy descansando sentado en un banco, oigo a la gente que pasa hablar en algún idioma eslavo del sur, luego me doy cuenta que otros dos hombres se han sentado para charlar en el otro lado de la calle, a juzgar por su acento, son del oeste de Ucrania.
Vista a Mota del Cuervo
¡Un encuentro inesperado con compatriotas en La Mancha profunda! Para visitar los molinos, que se alzan sobre un cerro, ya no me quedan fuerzas. Lo dejo para el día siguiente. Una de las dos botellas de agua de litro y medio ya está acabada.
Empiezo la última etapa del recorrido, que conduce directamente a El Toboso. Unas rachas de viento refrescan un poco el aire de esta tarde. Al cabo de un tiempo me acerco de nuevo al pueblo natal de Dulcinea. Muchos habitantes suyos andan y corren por este camino. Unos jóvenes se juntan al lado de una caseta al borde de la carretera; ahí ya está sonando música alta. Regreso a El Toboso justo antes del crepúsculo. Voy a cenar al restaurante del hotel. Su patio enseguida se llena de gente local: no es de extrañar, ¡es sábado!
Molino llamado El Zurdo
El domingo por la mañana me despido de El Toboso y visito Mota del Cuervo, más bien el cerro donde se encuentran los molinos. El molino que está apartado de los demás por una carretera, es El Zurdo, el único antiguo. Los otros seis se construyeron a mediados del siglo XX. Desde el cerro se abre la vista a muchos kilómetros, también se ve la torre de la iglesia de El Toboso.
Monasterio de Uclés
Hago una parada en el histórico pueblo de Uclés. Resulta que su majestuoso monasterio está cerrado para los visitantes en estos meses de crisis. Por cierto, Uclés era el centro de la misma orden de Santiago que gobernaba en la Mancha. Es mi última parada. Ahora toca volver a casa.
Утром пятницы, перед тем, как вновь сесть за руль машины, автор этих строк прошёл по старым улицам городка Алькала́-де-Энарес (Alcalá de Henares) под Мадридом. Наиболее правдоподобная биография писателя Мигеля Сервантеса утверждает, что именно Алькала — его малая родина. Путешественник без труда найдёт здесь дом, стоящий, как заверяется, на месте родного дома этого знакового деятеля испанской литературы, чья история жизни увлекает покруче приключенческого романа.
Однако самое славное изваяние своего воображения Сервантес оживил и выпустил на волю южнее отсюда, в землях, чьё имя благодаря ему стало знакомо читающим людям во всём мире. Имя той области — Ла-Манча (La Mancha), а имя творения Сервантеса, конечно, — Дон Кихот, Рыцарь Печального Образа.
Здесь был Дон Кихот (может быть)
Оставив поток легковых и грузовых машин, мчащихся на юг по автомагистрали Мадрид-Валенсия, автор съехал на узкие дороги, сеткой соединяющие малые города и сёла Ла-Манчи на границе её провинций Куэнка и Толедо. Вот и последний отрезок прямой равнинной дороги. Впереди растёт, приближаясь, башня церкви. Это место и есть цель нашей поездки. Оно занимало помыслы и тревожило душу Дон Кихота, ведь в нём обитала его дама сердца, несравненная Дульсинея Тобосская.
Улица Эль-Тобосо
Мы с тобой, дорогой читатель, в селе Эль-Тобосо (El Toboso), на родине платонической возлюбленной Рыцаря Печального Образа. Вот мы в ресторане при гостинице. Как когда-то Дон Кихот заехал на постоялый двор и обнаружил там крестьян, извозчиков, пастухов (в общем, срез общества того времени), так и мы ныне видим за столиками ресторана мужчину и женщину в форменных жилетах бригады скорой помощи, несколько группок рабочих — кто в жёлтой, кто в серой спецодежде. Есть и пенсионеры, а за спиной автора этого описания обедает двое мужчин, старший из которых облачён в необычный чёрный костюм. У одного из рабочих в тёмно-серой одежде на поясе закреплена измерительная рулетка; на его смуглом лице — слегка надменное выражение первого парня на деревне. Входят три или четыре молодые женщины, которые направляются к столику у окна, в дальнем углу зала. Парень поворачивает свой нарочито-пристальный взор им вслед, и вся группка рабочих тихо, улыбаясь о чём-то переговаривается. Двое мужчин сзади расплачиваются за обед, после чего старик в чёрном дарит официантке карточку с изображением Иисуса Христа. Такую же он вручает и мне. Пообедав, иду смотреть село.
Улица Эль-Тобосо
Довольно узкие улицы Эль-Тобосо прорезаются между белых стен каменных домов и оград внутренних дворов. Из сочетания царящей везде белизны и насыщенной синевы неба складывается радостная и лёгкая картина.
Лишены побелки могучие стены монастыря Тринитарий(Trinitarias), близ него расположилась площадь Конституции, засаженная тенистыми вязами. Прошагав немного по белым коридорам улиц, подходим к церкви св. Антония(San Antonio Abad или San Antón). Это её башню мы ранее завидели с автомобильной дороги. На площади перед церковью есть шутливые скульптурные изображения Дон Кихота и Дульсинеи. Дом последней мы можем посетить прямо сейчас. Он стоит в одной из улиц совсем рядом с центральной площадью.
Церковь св. Антония в Эль-Тобосо
Обстановку, в которой, может быть, проводила свои дни Дульсинея, попытались восстановить в «домике с башней»(Casa museo de Dulcinea del Toboso). Принадлежал он в далёкий век Сервантеса мелкодворянской семье, а теперь там собраны бытовые принадлежности прошедших веков. Во внутреннем дворе можно увидеть старые телеги и, наверное, пресс для отжима масла. На втором этаже воссозданы жилые комнаты. В основном мелочи жизни мало изменились до наших дней, хотя иные из них покажутся нам трогательными, а иные вызовут усмешку.
Дом-музей Дульсинеи
По Эль-Тобосо и окрестностям рассеяны многочисленные колодцы(pozo). Их каменные венцы встречаются просто посреди улиц и площадей, а таблички-указатели помогут нам без труда найти любой из них. В немногих шагах от дома Дульсинеи можно отдохнуть в маленьком живописном садике на площади Гарсиа Санчис(García Sanchiz).
В доме Дульсинеи
Необычный вид представляет часовня Святого Севастьяна(San Sebastián). На старинную постройку давит цистерна водопроводного резервуара. На многих фасадах села висят репродукции местного образа Христа Смирения (Cristo de la Humildad). Ему посвящена и целая часовня. Религиозная, да и светская жизнь Ла-Манчи в средние века находилась под влиянием ордена Сантьяго. Внешние следы этого влияния сохраняются по сей день, например, в виде гербов ордена на некоторых храмах.
Часовня св. Севастьяна
В Эль-Тобосо летние вечера «упоительны». Проводив солнце, ушедшее за кромку полей, я вернулся в центр села. Стемнело, но тут же небом завладела полная луна. В просвете между карнизами домов блестела её серебряная монета. Белые фасады освещались фонарями дневного света, однако лампы не затмевали луну. Повсюду пожилые тобосцы вынесли стулья из жилищ, чтобы восседать на них около подъездов, дышать всё ещё жарким воздухом и беседовать с соседями. Дети и подростки собирались в свои собственные компашки. Я вновь покинул село, чтобы пройти по полевой дороге, подальше от электрического света.
В доме Дульсинеи
***
Уверен, всякому любителю Дон Кихота было бы интересно посетить Эль-Тобосо. Не затем лишь, чтобы ступить на землю, родившую его даму сердца. Выйдя немного за пределы села, можно испытать на самом себе участь странствующего рыцаря, устроить себе «день Кихота». В этом желающему придёт на помощь туристический пеший маршрут, который, естественно, называется тропой Дон Кихота (ruta de Don Quijote) и частично совпадает с ответвлением тропы Сантьяго. Взглянув на безграничную равнину, испытав летнюю жару этих мест, мы, вероятно, поймём, хоть немного, скорее сердцем, что побудило героя Сервантеса стать на путь служения и борьбы за справедливость, что вдохновило его на любовь к Дульсинее, что привело его к воодушевлённому сумасшествию.
Виноградники
Наш поход опишет своего рода треугольник. Мы покинем Эль-Тобосо с утра со стороны кладбища, сюда же мы вернёмся вечером. Сперва мы отправимся в сторону лагуны Манхавакас (Manjavacas), с её белых от соли берегов возьмём курс на еле различимые вдалеке мельницы села Мота-дель-Куэрво (Mota del Cuervo). Если нам посчастливится дойти до Моты не зажарясь под беспощадным солнцем, оттуда начнём чертить третью сторону треугольника и вернёмся таким образом в Эль-Тобосо.
Степная растительность
Лишь только мы покидаем село, по обе стороны от нашего пути появляются обширные виноградники. Их кусты выстроены в идеально ровные линии, которые порою изгибаются, повторяя невысокие холмы. Кое-где в море виноградников есть угловатые жёлтые острова полей. На гребнях холмов виднеются аккуратные белые постройки, сельскохозяйственная техника. На одном из отрезков пути по левую руку появляются заросли диких кустарников, из гущи которых доносятся крики пернатой живности и земноводных. Это оросительный канал, называемый в Испании словом арабского происхождения «асекия» (acequia). Посреди засушливой степи рукотворный ручей притягивает к себе жизнь в её разнообразных проявлениях.
Плоды винограда почти все зелёные, ведь на дворе конец июля. Кое-где попадаются небольшие оливковые рощи. Вид равнины с приятными оку складками, равнины, верно и предсказуемо дающей плоды трудящимся на ней, вселяет радостное, бодрое настроение, даже торжество. Несмотря на набирающее силы солнце, нежный ветерок холодит грудь и щекочет за пазухой. Простая красота равнины ничем не уступает сложному, порою негостеприимному изяществу гор.
Сосны-пинии
Перед нами вытянутая поперёк дороги сосновая посадка. Сосны вида Pinus pinea стоят на расстоянии друг от друга, как великаны, раскрыв ярко-зелёные зонтики совершенной формы. Не знаю почему, но их могучая фигура как будто меняет масштаб всего, что мы видим. При их созерцании мысль получает заряд энергии, усиливается желание идти дальше, исследовать эти земли.
Степь
Делаем короткий привал под тенью сосен и следуем вперёд. Местность начинает слегка меняться. Нарушается господство виноградников, местами необработанные участки заросли́ буйными волнистыми степными травами. Земля усеяна каменьями, удивляет, как здесь вообще может что-то расти. Проходим сквозь рощу из каменных и португальских дубов, невысоких деревьев с круглыми кронами — классический кастильский пейзаж. Наконец входим в сосновый борок со скамейками и столами для пикников. Он раскинулся около церкви Богоматери Манхавакас(Virgen de Manjavacas). Сама церковь и вспомогательные постройки выкрашены в белый цвет, двор наряжен флажками. Неплохо бы было пополнить запас воды из водопроводного крана, но — о досада! — вода из него не течёт.
Лагуна Манхавакас
У дороги, по которой мы добрались сюда, установлена деревянная вышка, откуда можно взглянуть на окрестности. Бело-голубая область вдали — это лагуна Манхавакас. Я читал, что в зимние месяцы она заполняется огромным количеством перелётных птиц многих видов. Хоть сейчас и разгар лета, мы пройдём по берегам лагуны. Манхавакас — это мелководное озеро с солёной водой. Летом оно частично пересыхает, следовательно, обнажается часть покрытого коркой соли дна. Под солью скопился чёрный ил. При взгляде вдаль человек видит сочетание нежных цветов: белого от соляных берегов, голубого от прозрачной воды, зелёного и жёлтого от растительности. Не все птицы покинули лагуну: рассекает её воды стайка водоплавающих, а птица побольше с длинными ногами осторожно пробирается к середине этой широкой солёной лужи.
У полевой дороги
Выходим на дорогу и отправляемся в сторону Мота-дель-Куэрво. Слева на удалении видим белые постройки церкви, у которой мы побывали ранее. Справа протекает ещё один канал-асекия. При любом нашем неосторожном шаге, если только он получится шумным, какая-то неповоротливая птица начинает очень энергичные, но неуклюжие движения, и используя канал в качестве полосы для разгона, наконец тяжело поднимается в воздух.
По пути из Моты в Эль-Тобосо
Путь в Моту почти прямой, с совсем небольшим уклоном. Сорокаградусная жара и отсутствие воды в бутылке немного изнуряют. Вся надежда — на далёкое село; всё более усталый взгляд то и дело оценивает расстояние до белых фигурок ветряных мельниц, маячащих на горизонте. Наконец, пройдя под автомагистралью и ещё одной дорогой, вступаем в село Мота-дель-Куэрво. Центральная площадь почти пуста. Проходит группа людей. Ещё один, неопрятно одетый, молодой человек идёт вслед и кричит им по-русски со странным акцентом. А я наконец могу купить воды в магазине! Пока отдыхаю на скамейке, слышу от проходящих людей какую-то южнославянскую речь, а немного спустя обнаруживаю, что через улицу присели побеседовать два мужика, судя по говору — с запада Украины.
Вид на село Мота-дель-Куэрво
Вот такая неожиданная встреча с соотечественниками и соплеменниками в глуши Ла-Манчи! На посещение мельниц, стоящих на возвышенности, сил нет. Оставлю это на следующий день. Одна из двух полуторалитровых бутылок воды выпита тут же, на площади.
Начинаю преодоление последнего отрезка пути, ведущего прямо в Эль-Тобосо. Поднявшиеся порывы ветра немного освежают вечерний воздух. Наконец приближаюсь к родному селу Дульсинеи. По дорожке совершают прогулки и пробежки местные жители. Юноши и девушки собираются у домика близ дороги, где они уже включили громкую музыку. Возвращаюсь в Эль-Тобосо перед началом сумерек. Ужинаю в ресторане при гостинице. Внутренний дворик быстро наполняется местными — вечер субботы всё-таки!
Мельница Эль-Сурдо
В воскресенье утром, простившись с Эль-Тобосо, заезжаю в Мота-дель-Куэрво, прямо к мельницам. Ветряк, стоящий особняком от других через дорогу, — это Эль-Сурдо (El Zurdo, Левша), единственная старинная мельница. Остальные шесть — постройки середины XX века. От мельниц открывается вид на много километров, видна отсюда и башня тобосской церкви.
Монастырь в Уклесе
Останавливаюсь по пути в историческом городке Уклéс(Uclés), чей большой монастырь, оказывается, закрыт для посетителей в эти кризисные месяцы. Кстати, Уклес был центром того самого ордена Сантьяго, который господствовал в Ла-Манче. Это моя последняя остановка. Теперь предстоит дорога домой.
Trasladándonos de Gormaz a Sigüenza, cambiamos tanto de provincia (de Soria a Guadalajara) como de comunidad autónoma (de Castilla y León a Castilla-La Mancha). Sigüenza es una ciudad muy pequeña, cuya población es de cuatro mil personas aproximadamente.
Sigüenza no se aleja de la tierra
Al salir del coche para la primera toma de contacto con la ciudad, sentí un aire seco empapado de olor a hierba seca, se respiraba con facilidad y gusto. Se acercaba el mediodía, los rayos del sol empezaban a quemar, aunque la sequedad del aire no dejaba que las calles y plazas se convirtiesen en un horno. Me llamó la atención la cantidad de gente que llevaba mascarillas protectoras: una inmensa mayoría. En Bilbao, digamos, es imposible ver nada parecido.
Iglesia de Santa María
Sin esperar más, enumeremos los principales monumentos, más bien aquellos que pude contemplar durante una visita tan corta a Sigüenza. Un castillo grande y poderoso corona la panorámica de esta histórica ciudad. A finales de los años 1970 le tocó sufrir una reconstrucción radical y convertirse en parador, un hotel prestigioso para turistas.
Castillo, hoy un parador
La calle Mayor, que nace en la plaza delante del castillo, desciende directamente hacia la catedral de Santa María. Sin embargo, nosotros no tenemos prisa para bajar. Permaneciendo todavía en la parte alta de la calle Mayor giramos a la izquierda, entrando en la calle Travesaña Alta. A pocos pasos vemos una pequeña plaza. A mano derecha queda la llamada casa del Doncel. La visitaremos en breve, y ahora en cambio avancemos algo más y contemplemos el portal de la iglesia románica de San Vicente que está a nuestra izquierda.
Portales de la iglesia de Santiago (arriba) y San Vicente
Regresamos a la calle Mayor y sin acelerar el paso seguimos alejándonos del castillo. Aquí por la derecha aparece otro portal románico, el de la iglesia de Santiago Apóstol. Tanto la iglesia de San Vicente como la de Santiago jugaron un papel importante en la historia de Sigüenza. Ahí se juntaban los representantes del autogobierno municipal antes de que se construyera un edificio especial para el consistorio. Durante mi viaje las iglesias desafortunadamente estaban cerradas a los visitantes, abriéndose exclusivamente para las misas. Lo más probable, eso se debía a las medidas de la lucha contra la famosa epidemia del coronavirus.
Casa vieja
A la izquierda de la calle Mayor (si miramos hacia la catedral) se sitúa la parte medieval de Sigüenza cada uno de cuyos rincones es pintoresco. Ahí podemos pasear sin rumbo descubriendo estupendas vistas, topándonos con monumentos de los tiempos lejanos. En particular, Sigüenza ha conservado cinco de las siete puertas de la ciudad amurallada, así como algunos tramos de la muralla.
Una de las puertas de la ciudad
Al abandonar la calle Mayor cogiendo el primer callejón después de la iglesia de Santiago a mano derecha y al pasar por la Puerta del Sol, pisamos un pintoresco camino. Desde ahí se puede echar un vistazo al castillo de nuevo, esta vez desde abajo. Nos sorprenderá la iglesia de Santiago: ahora en lugar del pacífico portal románico, nos está enfrentando con una verdadera torre defensiva.
Calle Mayor
Por fin terminamos nuestro recorrido por la calle Mayor que nos ha traído a la homónima plaza, también Mayor. Es la plaza al lado de la catedral y lugar de ocio de los habitantes de la ciudad. Incluso los disciplinados portadores de mascarillas se desnudan las caras en las terrazas de este foro para pasar un rato tomando alguna bebida y, a pesar de todo, seguir moviendo la rueda de la vida social. Un lugar de ocio que se parece a este es el parque de la Alameda al cual bajaremos tras rodear la catedral por la izquierda.
En la lejana época del Imperio Romano Sigüenza (Segontia) prosperaba debido a su posición en el tránsito entre las importantes ciudades de Emerita Augusta (hoy en día Mérida) y Caesaraugusta (hoy Zaragoza). Más tarde (especialmente en los tiempos de la lucha entre los reinos musulmanes y cristianos de la península Ibérica) la ciudad tenía importancia estratégica en la entrada al valle del río Henares. En nuestros días el viejo Henares mueve sus aguas sin que nadie le preste atención. Saludémoslo antes de dirigirnos de nuevo al barrio medieval.
Un arco antiguo
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Muchos rincones de la ciudad emiten imágenes de una romántica dejadez. No es difícil ver casas abandonadas y medio derruidas. Sin embargo la vida en Sigüenza sigue adelante, y los protagonistas sobre el escenario de este antiguo teatro son los mismos habitantes de la ciudad. Más de una vez oí como cantaba la gente dentro de sus casas. Otros protagonistas son los vencejos. Sus grupitos dan vueltas por todas partes, son los verdaderos dueños del espacio aéreo de Sigüenza. Sus alegres gritos atraviesan el aire.
La melancolía del abandono
No es difícil notar que las casas antiguas en Sigüenza son de piedra o bien combinan una planta de piedra con arquitectura de entramado, en cuyo caso vemos sobresalir su carcasa de madera. Una buena oportunidad para ver una vivienda antigua por dentro es visitar la mencionada casa del Doncel. Aquí, entre otras, vivió la familia noble de los Vázquez de Arce, a la cual hizo famosa un hijo suyo, Martín, en el siglo XV. Este joven caballero falleció participando en una incursión a la Granada musulmana. Tras su muerte fue enterrado solemnemente en la catedral de Sigüenza. Actualmente la palabra doncel sin duda está anticuada y parece graciosa, pero esto no se aplica a Sigüenza. Sigüenza la empleó como su marca comercial. La usan con éxito restaurantes y hoteles, la propia ciudad se hace llamar La ciudad del Doncel.
La casa del Doncel
Definitivamente vale la pena visitar la casa de los Vázquez de Arce. Es un pequeño museo que, sin saturar a los visitantes de información, les enseñará unas cosas tan variadas como habitaciones decoradas en el estilo mudéjar con escritura árabe y ornamentos orientales, museo de la fábrica de alfombras, galería de cuadros y museo de la guitarra.
Es un resumen aproximado del programa que cumplí durante la segunda mitad del sábado, después de lo cual fui al hotel a cenar y dormir. El domingo por la mañana de nuevo me sentí lleno de fuerzas, y por eso capaz de establecer una relación espiritual más profunda con estos lugares.
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Encontré mi lugar favorito en el centro de la ciudad. Para llegar ahí tendremos que acercarnos de nuevo (por tercera vez) a la casa del Doncel y ponernos en la esquina de las dos calles (si nos alejamos en diagonal de la puerta de dicha casa). Al girar la cabeza a sesenta grados para la izquierda, el observador verá el portal de la iglesia de San Vicente. Disminuyendo paulatinamente el ángulo, se puede ver una casa blanqueada, luego en la dirección de los cero grados disfrutar de la fachada de la casa del Doncel, ahora iluminada por la suave luz matinal. El giro de la cabeza más allá a la derecha nos permite mirar a través del hueco que forma la calle a las lejanas y por ello empequeñecidas torres de la catedral. Los mismos vencejos, como puntos negros, vuelan alrededor de las torres, dándole viveza a la estática y tranquila visión.
Vista a las torres de la catedral
Esta mañana también paré al lado de un antiguo arco que abre el paso a la plaza Mayor. Levanté la cabeza y me puse a contemplar la catedral. Las huellas de destrucción concentradas alrededor de sus estrechas ventanas me llamarón la atención. Según he leído, se trata de las huellas de la batalla de Sigüenza en los años de la guerra civil. Entonces los republicanos se encerraron en la catedral, rodeados y asaltados por las tropas franquistas.
Luego cruzo el barranco que sirve de límite natural a la Sigüenza histórica. En uno de sus lados reinan el castillo, la iglesia de Santiago y la catedral. En cambio, en el otro lado, en el cual estoy ahora, los humanos han conservado el reino de la naturaleza. Aquí se extiende un gigantesco pinar. Bajo los fuertes rayos del sol los pinos sueltan su aroma al aire, las cigarras gritan con vehemencia desde lo alto de los árboles.
Me quito los zapatos y, evitando los caminos, con los pies descalzos toco la roca desnuda y las hierbas de este espacio natural. Me acerco al desfiladero. Allá abajo los pinos no son tan compactos como aquí, sino se estiran hacia arriba. Pasan ciclistas por los caminos de abajo, pasea la gente. Me siento sobre la piedra entre un pino y una encina y detengo la mirada en la roca rojiza que tengo delante. Siento paz y placer porque mi alma se ha unido con el alma de esta tierra, ha encontrado aquí un momentáneo refugio… Aunque ya es la hora de volver al coche, pues a las dos de la tarde me toca salir de esta ciudad.